Los riesgos de las duchas de agua fría para la salud, según un experto en longevidad

Las exposiciones extremas al frío pueden desencadenar respuestas peligrosas y no están recomendadas para personas con problemas cardiovasculares

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Las exposiciones extremas al frío pueden desencadenar respuestas peligrosas y no están recomendadas para personas con problemas cardiovasculares (iStock)
Las exposiciones extremas al frío pueden desencadenar respuestas peligrosas y no están recomendadas para personas con problemas cardiovasculares (iStock)

Las duchas con agua fría y los baños de hielo han experimentado un auge en las redes sociales por sus supuestos efectos positivos sobre la salud y la circulación sanguínea, e incluso se promueven como una vía para reforzar el sistema inmunitario.

Sin embargo, el doctor Francisco Martínez Peñalver, especialista en medicina de la longevidad, ha advertido que existe una percepción distorsionada de estos métodos y que no todo lo que se difunde acerca de la exposición al frío es cierto.

Martínez Peñalver señala que las inmersiones en agua muy fría, lejos de ser inofensivas, pueden suponer un riesgo real de choque por frío, un fenómeno que involucra hiperventilación, incremento súbito de la frecuencia cardíaca y de la tensión arterial.

Precaución y límites en la exposición al frío

Advierte que las personas con problemas cardiovasculares, hipertensión o alteraciones vasculares deben ser especialmente cautelosas, ya que este tipo de exposición puede derivar en una respuesta corporal peligrosa e incluso comportar riesgo de ahogamiento.

No todas las formas de exposición al frío tienen los mismos efectos: una ducha fría no equivale a una inmersión en hielo ni a la crioterapia de cuerpo entero; la clave, según ha precisado Martínez Peñalver a NacióDigital, reside en optar siempre por una exposición progresiva y controlada, descartando las prácticas extremas y sin ningún fundamento científico.

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Ducha con agua fría (Freepik)

La popularización de los baños de agua fría responde a su vinculación con beneficios puntuales en la mente y el cuerpo, aunque el especialista recuerda que dichos efectos solo se asocian a personas sanas y siguiendo pautas razonables.

Además, recalca que la exposición al frío no constituye una solución milagrosa y que las expectativas exageradas propagadas en redes sociales carecen de justificación científica. En individuos sin patologías, una ducha con agua fría puede integrarse como práctica ocasional, siempre evitando los extremos y actuando con precaución.

Beneficios y límites según la evidencia científica

La exposición al agua fría provoca un aumento de dopamina y noradrenalina, hormonas relacionadas con la concentración y la activación, lo que puede explicar la sensación de bienestar y energía que experimentan quienes practican estas técnicas. Además, se han observado posibles efectos positivos en la reducción del estrés, el descanso y la calidad de vida en adultos sanos, aunque estos beneficios no se presentan de la misma forma en todas las personas ni hay una recomendación válida para todos los perfiles.

En el ámbito del deporte, las duchas y baños de agua fría se emplean de manera puntual para reducir el dolor muscular tras el ejercicio intenso y facilitar la recuperación. El doctor Martínez Peñalver considera que este uso debe limitarse a situaciones concretas, como después de una competición, y destaca que no hay evidencia que respalde la utilización diaria de estos métodos para aumentar la masa muscular.

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Además, advierte que la recuperación óptima depende de otros factores como la alimentación, el descanso adecuado y la planificación individual, no solo de la temperatura del agua. Por todo ello, Martínez Peñalver concluye que los beneficios reales del agua fría existen, pero no justifican las expectativas desmedidas y los usos indiscriminados que se han extendido a través de las redes sociales.

Aunque la tendencia continúa creciendo, el especialista recomienda precaución y sentido común al momento de incorporar estas prácticas, sobre todo en personas con condiciones de salud preexistentes. También recalca la importancia de consultar con un profesional ante cualquier duda.