“Cuando digo que soy gitano, todavía escucho ‘ah, no lo pareces’”: la lucha frente al racismo de un pueblo con 600 años de historia

Cada 8 de abril se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano, que sigue enfrentando en España una brecha de desigualdad marcada por altos índices de pobreza, exclusión social y precariedad laboral

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Ramón Román creó en 2024 Zendital, una empresa de marketing digital ubicada en Lucena, Córdoba. (Cedida a Infobae)
Ramón Román creó en 2024 Zendital, una empresa de marketing digital ubicada en Lucena, Córdoba. (Cedida a Infobae)

Ramón Román, de 44 años, ha construido una trayectoria poco común en su entorno: pertenece al 0,8% de los gitanos que se titulan en la Universidad. Asegura que el impulso de sus padres, que nunca dejaron de motivarle a estudiar, fue decisivo para lograr su título en Comunicación Audiovisual y, con el tiempo, dar el salto al emprendimiento para crear una pequeña empresa de marketing digital, Zéndital, en la localidad cordobesa de Lucena. Por su experiencia, aunque destaca los avances sociales en el reconocimiento institucional del pueblo gitano y en su progresiva participación en todos los ámbitos de la sociedad, también asegura que los prejuicios siguen pesando.

“Cuando digo que soy gitano, muchas veces escucho comentarios como ‘ah, pues no lo pareces’. Sigue habiendo muchos prejuicios y estereotipos, noticias que solo vinculan a los gitanos con temas negativos, y este es un problema que aumenta con los discursos de odio en las redes sociales”, señala Román a Infobae. Ese tipo de comentarios, que a menudo pasan desapercibidos o se pronuncian sin mala intención, funcionan como una forma de "discriminación sutil", asegura. “Creo que hay mucho desconocimiento, la gente no se interesa por conocer la diversidad de los colectivos que integran nuestra sociedad y este es un reto pendiente para todos”.

La directora general de la Fundación del Secretariado Gitano, Sara Giménez. (Fernando Sánchez / Europa Press)
La directora general de la Fundación del Secretariado Gitano, Sara Giménez. (Fernando Sánchez / Europa Press)

Aunque Román no ha sufrido discriminación directa en el ámbito laboral, la Fundación Secretariado Gitano alerta sobre la persistencia de conductas racistas, pues algunas empresas, al conocer el origen gitano de un empleado, optan por prescindir de sus servicios o rechazan su contratación desde el inicio, mientras que en muchos establecimientos comerciales los vigilantes “les persiguen”. Esta exclusión se extiende a ámbitos como la vivienda, donde numerosas familias gitanas afrontan obstáculos para alquilar o comprar una casa debido al rechazo de propietarios e inmobiliarias.

“Aunque ha habido avances y reconocimiento institucional, persisten grandes brechas de desigualdad que afectan a la vida de la población gitana”, denuncia Sara Giménez, directora de la fundación, cuyos datos indican que en España actualmente hay entre 1 y 1,3 millones de gitanos. Los datos en el ámbito educativo son especialmente preocupantes: 63% de fracaso escolar y 86% de abandono educativo entre el alumnado gitano, frente al 4% y 10% respectivamente en la población general. Y aunque la situación ha mejorado en cuanto a la infravivienda y el chabolismo, de las 24.000 personas en esta situación, 18.000 son gitanas y la mitad son menores, indica la organización.

En cuanto al acceso al empleo por cuenta ajena también se han producido avances importantes, destaca Giménez, pero la tasa de desempleo entre la población gitana “sigue triplicando la media”. Además, el 86% de las familias gitanas viven bajo el umbral de la pobreza, según los datos de la fundación, y la pobreza infantil afecta al 89% de los niños (70% pobreza severa).

El pueblo gitano pide, desde hace años, que se elimine el nombre del Marqués de la Ensenada, quien llevó a cabo la Gran Redada. Además, reclaman también que se incluya en los libros de texto el Samudaripen o Porrajeos

La directora de la Fundación Secretariado Gitano también considera que existe un gran desconocimiento social sobre la historia y cultura de este pueblo y reclama que se imparta en las aulas. “Esa falta de reconocimiento de la historia y aportaciones del pueblo gitano favorece la persistencia de prejuicios, estereotipos y discriminación”, sostiene.

Ley integral para su reconocimiento

Por ello, el gran reto pendiente, asegura Giménez, es la creación de una ley integral para el reconocimiento, la igualdad y la no discriminación del pueblo gitano. “Hay estrategias y planes, pero no son de obligado cumplimiento. Por eso necesitamos un marco legal propio que garantice el amparo al pueblo gitano y permita abordar las prioridades, especialmente en educación”, apunta.

“Me parece muy duro que las personas gitanas todavía seamos de los grupos socialmente más rechazados de la sociedad, que la juventud aún tenga problemas por sus apellidos y por su aspecto o que muchas mujeres se vean perseguidas por vigilantes de seguridad cuando van a un supermercado. Somos un pueblo que lleva más de 600 años en España”, recuerda. Los gitanos llegaron a la península en 1425 con la denominación de ‘egipcianos’, el término que dio origen a su nombre actual y su Día Internacional se celebra el 8 de abril en conmemoración del primer Congreso Mundial Romaní/Gitano de 1971 en Londres, donde se instituyó la bandera y el himno.

Por todo ello, Giménez considera que la consolidación de una ley específica podría marcar un punto de inflexión en la lucha contra la discriminación y en el reconocimiento pleno de la identidad gitana. Con el objetivo de avanzar en esa dirección, la fundación mantiene desde hace tiempo un diálogo constante con los distintos grupos parlamentarios.