La contaminación por nitratos deja a más de 300 municipios sin agua potable: “No podemos permitir que las macrogranjas nos envenenen”

Greenpeace ha publicado un mapa interactivo, basado en datos de Sanidad, donde muestra cómo la concentración de nitratos superó el límite legal en muchas localidades en algún momentode 2024

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Imagen aérea del Azud de la Marquesa, en Cullera (Valencia). (Confederación Hidrográfica del Júcar)
Imagen aérea del Azud de la Marquesa, en Cullera (Valencia). (Confederación Hidrográfica del Júcar)

Greenpeace ha presentado un nuevo mapa interactivo que revela la contaminación por nitratos en el agua de consumo en España, mostrando que 332 municipios registraron concentraciones superiores al límite legal de 50 mg/l en algún momento de 2024, lo que impidió el consumo seguro de agua. El mapa, elaborado con datos del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC) del Ministerio de Sanidad, utiliza una escala de colores para mostrar los diferentes niveles de contaminación: verde para menos de 6 mg/l, naranja para entre 6 y 30 mg/l, rojo para el rango de 30 a 50 mg/l —considerado punto crítico para la legislación actual— y negro para los municipios con más de 50 mg/l.

Además, la organización ecologista también advierte que 2.860 municipios, el 51% de los analizados, presentan niveles de nitratos superiores al valor recomendado por la ciencia (6 mg/l) para proteger la salud.

Uso masivo de fertilizantes sintéticos

La contaminación por nitratos, recuerda Greenpeace, proviene principalmente del uso intensivo de fertilizantes sintéticos en la agricultura y de los residuos generados por la ganadería industrial y las macrogranjas. A nivel europeo se considera que el 81% de la aportación del nitrógeno agrícola a los sistemas acuáticos proviene directa o indirectamente de la ganadería.

Imagen del mapa elaborado por Greenpeace.
Imagen del mapa elaborado por Greenpeace.

“La contaminación del agua por nitratos es invisible. No se ve ni se huele. Acceder a los datos oficiales es realmente complicado, pero con este mapa cualquier persona puede saber cómo está el agua que sale de su grifo y actuar frente al problema. No podemos seguir permitiendo que las macrogranjas envenenen el agua de todas las personas para que los reyes de la carne se estén forrando”, critica en un comunicado Luís Ferreirim, responsable de ganadería en Greenpeace. “Exportamos la inmensa mayoría de la carne de cerdo y nos quedamos con un agua, literalmente, de mierda”.

Reducir la contaminación de forma progresiva

La reversión del problema, apunta la organización, no será inmediata en los municipios ya afectados, aunque “una intervención decidida podría generar una reducción progresiva de la contaminación”. De lo contrario, advierten, el número de personas expuestas continuará aumentando y el impacto se extenderá a nuevas localidades.

Greenpeace recuerda que su campaña de recogida de firmas para exigir el fin de las macrogranjas y reclamar un modelo de ganadería sostenible y respetuoso con el agua y la salud pública ya ha superado el medio millón de apoyos.