Caminar después de cenar puede ser el mejor momento para controlar el azúcar en sangre, según expertos

Descubre los beneficios de andar en este momento y cómo influye en tu salud física y mental

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El calzado es muy importante a la hora de salir a andar
Persona estirando antes de salir a andar por la noche. (Freepik)

Hacer ejercicio físico es uno de los pilares fundamentales para tener una vida saludable y, entre todas las actividades que se pueden hacer, andar es una de las más recomendables. Esto se debe a numerosos motivos, destacando su capacidad para mejorar la salud cardiovascular y reducir el estrés.

Sin embargo, muchas veces surge la duda de cuándo es el mejor momento para salir a caminar. Aunque cualquier hora sea buena por sus evidentes beneficios para la salud, hay algunas franjas del día que pueden resultar más adecuadas.

Además, el momento elegido puede marcar la diferencia en cómo responde el cuerpo, influyendo en aspectos como la digestión, el descanso nocturno o la sensación de bienestar general tras la actividad física diaria.

Los beneficios de caminar después de la cena

Según explica un estudio publicado en Sports Medicine del año 2022, dar un paseo tras la cena puede tener un impacto directo en el control de la glucosa en sangre. Después de comer, especialmente si la ingesta incluye hidratos de carbono, los niveles de azúcar tienden a elevarse.

En este contexto, una caminata ligera, incluso si es de pocos minutos, ayuda a reducir esos picos al favorecer que los músculos utilicen la glucosa disponible como fuente de energía.

De este modo, el organismo gestiona mejor la subida de azúcar sin depender exclusivamente de la insulina, lo que resulta especialmente beneficioso para personas con resistencia a la insulina o con diabetes tipo 2. Por ortra parte, al tratarse de una actividad ligera, es fácil de incorporar a la rutina diaria sin fatigarte en exceso.

Además de favorecer el control del azúcar, caminar después de la cena puede beneficiar directamente la digestión. Contrario al mito de que es mejor guardar reposo, salir a andar, siempre que sea una intensidad baja, puede acelerar el vaciado gástrico, ayudando a que los alimentos se procesen más rápido y reduciendo la sensación de pesadez o hinchazón abdominal.

Otros momentos ideales para salir a andar

A pesar de que caminar después de cenar ayuda a controlar el azúcar en sangre, existen otras franjas del día que son muy beneficiosas. Una de ellas es por la mañana, justo después de despertarse. Salir a andar en este momento ayuda a activar la circulación, los músculos y aumentar la energía con la que empezamos el día.

Caminar antes de la cena también ofrece ventajas importantes, especialmente relacionadas con el metabolismo y el control del apetito. Salir durante este momento ayuda a regular las hormonas que influyen en la sensación de hambre y saciedad, como la grelina y la leptina. Además, la actividad física libera endorfinas, contribuyendo a reducir el estrés acumulado durante la jornada y estabilizando el estado de ánimo antes de la comida.

Otro beneficio se relaciona con el consumo de energía. Al caminar con el estómago relativamente vacío, el cuerpo puede recurrir a las reservas de grasa como fuente de energía, aunque la diferencia respecto al balance calórico diario total es mínima.

Más allá del momento específico del día, lo realmente importante es salir a andar con regularidad. La clave no solo está en elegir la hora perfecta, sino en encontrar un horario que se ajuste a tus hábitos y obligaciones, de manera que la caminata se convierta en un hábito sostenible y no en una carga.