Pedro Sánchez pasa del “no a la guerra” al “Make Democracy Great Again” en ‘The Wall Street Journal’

El periódico entrevista al presidente y destaca que “España, rara vez centro de gravedad, se ha convertido en el estandarte para los europeos frustrados por el temor a Donald Trump”

Guardar
Pedro Sánchez
Pedro Sánchez, en 'The Wall Street Jorunal'.

The Wall Street Journal se ha sumado al fenómeno Pedro Sánchez, al que Financial Times considera “némesis de Donald Trump”, para explicar por qué el presidente del Gobierno ha logrado que su voz sobrevuele la de otros líderes y bastantes de ellos se hayan sumado al mensaje. ‘La revuelta española: el líder europeo que le dice no a Trump’, titula el periódico estadounidense, con una imagen de Sánchez posando en una estancia de Moncloa, captado por el fotógrafo español y premio Pulitzer Manu Brabo.

Cuenta el Journal que mientras “Europa ha pisado con cautela ante Trump, él ha probado una táctica alternativa, (...) apostando por que la alianza occidental gozará de mejor salud si los aliados de Estados Unidos exponen abiertamente sus desacuerdos con el presidente, en lugar de tratar de evitar la confrontación”. “Los buenos aliados son como los buenos amigos, nos decimos la verdad sin importar qué”, dice Sánchez a los corresponsales de este medio.

“España -añade el Journal-, rara vez centro de gravedad en los asuntos europeos, se ha convertido en el estandarte para los europeos frustrados por el temor del continente a enfrentarse a un presidente estadounidense. Las amenazas de Trump sobre Groenlandia y la impopularidad de la guerra en Irán han sumado a más europeos a la postura de Sánchez”. Destaca el presidente que “en este mundo donde las decisiones se toman cada vez más por impulso, España ofrece lo contrario: previsibilidad”.

El presidente del Gobierno ha hecho una declaración institucional con motivo de la guerra en Irán y la amenaza comercial de Trump.

Una alianza progresista internacional

Según el periódico, “la mayoría de los líderes europeos ha pasado el último año tratando de ganarse la atención de Trump mediante deferencia y halagos, solo para ver sus preocupaciones ignoradas mientras la Casa Blanca toma decisiones con fuertes repercusiones globales”. Ahora -remarca-, primeros ministros como el de Alemania, Friedrich Merz, o la de Italia, Giorgia Meloni, han afirmado abiertamente que sus países no quieren la guerra.

Si en España Sánchez ha resumido su posición en cuatro palabras, “no a la guerra”, a escala internacional son otras cuatro las elegidas, pronunciadas a preguntas del Journal: “Make Democracy Great Again”. Y al igual que Trump ha tejido una red de aliados a escala global, como la que en Europa mantiene con Viktor Orbán, Sánchez trata ahora de encabezar “un club transnacional” progresista. Su equipo trata de traer a Alexandria Ocasio-Cortez a una cumbre internacional en Barcelona en abril.

Fragilidad parlamentaria, corrupción

El periódico editado en Nueva York muestra también la otra cara, la de quienes ven en Sánchez un “populista” o quienes ven en su deriva una mera cuestión de resistencia política. “Algunos de sus colegas ven a Sánchez como un populista cuyas posturas se deben a su debilidad en la política interna española. Lidera España desde 2018 pese a un control frágil del Parlamento, sobreviviendo gracias a acuerdos con pequeños partidos de izquierda y regionales”.

“Sin los votos suficientes para aprobar un presupuesto desde 2023 -recuerda el Journal-, su popularidad se ha visto afectada por investigaciones de corrupción a familiares y dirigentes socialistas, quienes niegan las acusaciones". Financial Times, que publicó el 5 de marzo, contó con analistas para abordar la figura de Sánchez, valorando que en cualquier caso, la estrategia “le ha permitido tomar la iniciativa, tener voz propia, ocupar espacio y ganar atención”.