Edoardo Mapelli, marido de la princesa Beatriz de York, en el punto de mira de la prensa británica: “Está cada vez más distante”

El empresario italiano vuelve a acaparar titulares mientras la prensa británica analiza su papel como marido, padre y miembro “indirecto” de la familia real

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Princess Beatrice and her husband Edoardo Mapelli Mozzi pose for a photo as they attend Vogue World in London, Britain, September 14, 2023. REUTERS/Hollie Adams
Princess Beatrice and her husband Edoardo Mapelli Mozzi pose for a photo as they attend Vogue World in London, Britain, September 14, 2023. REUTERS/Hollie Adams

La realeza británica vuelve a los titulares por un miembro de la familia del expríncipe Andrés. En esta ocasión por su yerno, Edoardo Mapelli Mozzi, esposo de la princesa Beatriz de York. El italiano está en el punto de mira de la prensa británica a raíz de una serie de gestos de distanciamiento con su mujer que se mezclan con una etapa de éxitos empresariales y viejas polémicas que vuelven a salir a la superficie.

No es la primera vez que el nombre de Mepelli copa titulares. Ya en los inicios de su relación con la nieta de la reina Isabel II, los tabloides británicos no tardaron en diseccionar cada aspecto de su vida personal. Desde su faceta como padre, pues tiene un hijo mayor con la arquitecta Dara Huang, hasta los detalles de su ruptura con ella, que coincidió en el tiempo con el inicio de su romance con Beatriz. Un arranque mediático que, lejos de diluirse con el paso del tiempo, parece haber sentado las bases de un escrutinio constante.

Ahora, casi seis años después de aquella boda íntima celebrada en julio de 2020, el empresario vuelve a estar en el punto de mira. Y no precisamente por un gesto romántico o una aparición pública idílica, sino por las crecientes especulaciones sobre una posible crisis matrimonial. Aunque la pareja ha intentado restar importancia a estos rumores, algunos medios británicos apuntan incluso a un distanciamiento físico entre ambos.

La princesa Beatriz y Edoardo Mapelli en una imagen de archivo. (REUTERS/Matthew Childs)
La princesa Beatriz y Edoardo Mapelli en una imagen de archivo. (REUTERS/Matthew Childs)

El contexto no ayuda. La princesa Beatriz atraviesa uno de los momentos más delicados de su vida, marcada por la presión mediática que sigue rodeando a su padre, el expríncipe Andrés, y sus vínculos con el caso Epstein. En medio de este escenario, la ausencia de Edo -como le conoce su círculo- en ciertos momentos clave ha sido interpretada como una señal de desconexión. Especialmente comentado ha sido su viaje a Miami para promocionar su empresa de diseño, Banda, en plena tormenta mediática familiar.

Una decisión que ha despertado críticas en la prensa sensacionalista, que cuestiona sus prioridades. “¿Negocios antes que familia?“. Es la pregunta que sobrevuela algunos titulares de las islas, alimentando la narrativa de un marido más centrado en su carrera que en apoyar a su esposa en tiempos complicados.

Sin embargo, lo cierto es que el crecimiento empresarial de Edo Mapelli en los últimos años ha sido notable. Antes de su enlace con Beatriz, sus compañías —Banda Design y Banda Properties— atravesaban dificultades financieras, con pérdidas registradas en 2018 y 2019. Pero tras su entrada en el entorno Windsor, su trayectoria ha dado un giro significativo.

Quién es quién en la casa real británica: del rey Carlos, el más tardío de la historia, al polémico príncipe Andrés.

Aumento en los beneficios tras formar parte de la familia real británica

Hoy día, su firma cuenta con alrededor de 60 empleados, más del triple que hace seis años, y ha alcanzado cifras de facturación millonarias. Solo en 2024, según datos publicados en la prensa británica, ingresó 2,2 millones de libras, con beneficios cercanos a las 775.000 libras. Un ascenso que su entorno atribuye a su talento y visión empresarial, aunque otros no dudan en señalar el impulso que supone cualquier conexión con la realeza.

Curiosamente, pese a esta evidente vinculación, Edo ha optado por mantener una estricta discreción en sus apariciones públicas. En entrevistas y reportajes, evita mencionar a su esposa o a la familia real, esquivando preguntas que puedan dar pie a acusaciones de oportunismo. Una estrategia que contrasta con la forma en que algunos de sus proyectos sí han sido promocionados, destacando precisamente ese vínculo aristocrático.

Así ocurrió, por ejemplo, con un ambicioso desarrollo en la costa australiana, presentado como un exclusivo club de playa con “conexión real”. Un detalle que no pasó desapercibido y que reavivó el debate sobre hasta qué punto su estatus personal influye en su éxito profesional.

Beatriz y Edoardo Mapelli en una imagen de archivo. (REUTERS/John Sibley)
Beatriz y Edoardo Mapelli en una imagen de archivo. (REUTERS/John Sibley)

Más allá de lo laboral, Mapelli se ha convertido en objeto de interés de los tabloides británicos. Mientras que tanto él como la princesa Beatriz intentan proyectar normalidad con apariciones conjuntas, las dudas siguen flotando en el ambiente. “Ella quiere ver siempre lo mejor en la gente, pero lo cierto es que él está cada vez más distante en el momento en que más le necesita“, asegura una fuente cercana, “pero él parece cada vez más absorbido por su trabajo”.