Un excursionista encuentra en la Sierra de Tramuntana (Mallorca) una cabeza de buey de bronce de 2.500 años de antigüedad

La figura, hallada en plena montaña y de gran valor arqueológico, pasará a formar parte de la colección pública tras su análisis y restauración en el Museu de Mallorca

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Una mano sostiene un pequeño
Una mano sostiene un pequeño artefacto metálico oscuro y corroído, con forma de cabeza de animal, posiblemente de un descubrimiento en Menorca.

Un excursionista que paseaba por la sierra de Tramuntana, en Mallorca, encontró por casualidad una pequeña pieza de bronce con forma de buey, datada en unos 2.500 años de antigüedad. El objeto, de dimensiones reducidas y apariencia robusta, fue localizado mientras el protagonista recorría una de las rutas de montaña. Tras el hallazgo, se puso en contacto con la asociación Almallutx: ArqueoTramuntana, que gestionó la entrega de la pieza al Consell de Mallorca.

La asociación agradecía después al excursionista a través de sus redes sociales: “Hoy entregamos al Consell de Mallorca una espectacular pieza encontrada en la sierra de Tramuntana. El encuentro fue casual para un excursionista”. El Consell, por su parte, celebró la incorporación de este ‘cap de bou’ en miniatura a su patrimonio como resultado directo de colaboración ciudadana. La pieza fue presentada en el centro cultural de La Misericòrdia y está previsto que se exponga próximamente.

El valor del descubrimiento no radica solo en su antigüedad, sino también en su vínculo con la cultura talayótica de Mallorca. Este tipo de esculturas se relacionan con los conocidos “Bous de Costitx”, hallados en el santuario talayótico de Son Corró a finales del siglo XIX y considerados uno de los referentes de la prehistoria insular.

La figura de bronce de
La figura de bronce de un toro menor, descubierta en Mallorca, se exhibe junto a una representación artística similar en una página abierta de un libro, impulsando el interés arqueológico en la región.

Una pieza con destino al Museu de Mallorca

El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, subrayó la relevancia de la colaboración ciudadana en la conservación del patrimonio. “Gracias a este gesto podremos ponerla al alcance de toda la ciudadanía y seguir ampliando el conocimiento sobre nuestra historia”, declaró Galmés durante la presentación de la pieza. Para su conservación y estudio, el ‘cap de bou’ será trasladado al Museu de Mallorca, donde pasará por un proceso de limpieza, análisis y restauración antes de su exhibición definitiva.

La vicepresidenta del Consell y consellera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, quiso recordar que la protección del patrimonio arqueológico es una responsabilidad compartida. “Expoliar es robar una parte de nuestra historia, ya que cada objeto arqueológico forma parte de un contexto que permite comprender mejor el pasado de Mallorca”, afirmó Roca. El hallazgo de la figura de bronce se enmarca dentro de una investigación más amplia y está previsto que se desarrollen nuevos estudios arqueológicos en la zona para reconstruir el contexto histórico en el que fue depositada la pieza.

El presidente del Consell también hizo referencia a la situación de los “Bous de Costitx”, actualmente custodiados en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Galmés lamentó la negativa de la institución a prestar estas piezas a Mallorca, a pesar de su importancia para el patrimonio local. “Seguiremos reclamando que los Bous de Costitx puedan regresar a Mallorca, que es el lugar donde fueron encontrados y donde la ciudadanía debería poder conocerlos y disfrutarlos”, añadió Galmés. La llegada de este nuevo ‘cap de bou’ a la colección balear refuerza el debate sobre la preservación y la difusión del legado arqueológico insular. El recorrido de esta pequeña figura de bronce, desde la montaña hasta el museo, ilustra el valor de la colaboración entre la ciudadanía y las instituciones para proteger la historia común.