El sueldo no lo es todo para la Generación Z: uno de cada cuatro jóvenes cambiaría de empresa por el ambiente laboral

Casi dos de cada tres jóvenes ya trabajan en entornos laborales flexibles, el porcentaje más alto entre todas las generaciones, indica un estudio de Edenred

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Una reunión de trabajo (Freepik)
Una reunión de trabajo (Freepik)

El salario ya no es el único motor que impulsa la decisión de los jóvenes a la hora de elegir o permanecer en un empleo. Muchos han crecido viendo cómo sus padres definían su vida en torno al trabajo, priorizando la estabilidad laboral por encima de cualquier otro aspecto, por eso la Generación Z busca ahora un mayor equilibrio entre lo profesional y lo personal. Factores como el ambiente laboral, la flexibilidad y los beneficios orientados al bienestar tienen un peso relevante para los jóvenes, a veces incluso mayor que el sueldo.

Según el último estudio sobre bienestar y salud laboral en España elaborado por la plataforma Edenred junto a Savia, donde han participado alrededor de 1.300 personas, casi uno de cada cuatro jóvenes (24%) sitúa el buen ambiente laboral y la cohesión del equipo como el principal factor para permanecer en una empresa.

La encuesta también señala que solo el 41,7% de los jóvenes considera la satisfacción laboral como su principal prioridad, “el porcentaje más bajo entre todas las generaciones”. En contraste, la flexibilidad laboral destaca como un factor clave para este grupo: un 17,3% la elige como su mayor prioridad, superando al resto de generaciones. Este dato muestra el peso creciente de los modelos de trabajo adaptables entre los más jóvenes.

Los resultados también indican que la Generación Z es la que más accede a esquemas laborales flexibles: un 31% dispone de flexibilidad total y un 34,5% trabaja bajo modelos parcialmente flexibles. En total, casi dos de cada tres jóvenes trabajan en entornos que ofrecen algún grado de flexibilidad, la cifra más alta en comparación con otras generaciones.

Varios trabajadores en una oficina.
Varios trabajadores en una oficina. (Unsplash)

La flexibilidad laboral no solo es una preferencia, añade el estudio, ya que más de la mitad de los jóvenes (56,3%) afirma que esta modalidad incrementa de forma notable su motivación y rendimiento.

La distancia al trabajo es uno de los mayores obstáculos

Por otro lado, la distancia al lugar de trabajo aparece como el mayor obstáculo para equilibrar la vida personal y profesional. El 70,1% de los jóvenes identifica el desplazamiento como una barrera, superando a cualquier otro grupo generacional, un dato que “refuerza la demanda de esquemas laborales que apuesten por el teletrabajo y los horarios adaptables”.

Pep Martorell, físico y doctor en informática, experto en IA y supercomputación, nos explica cómo están adaptando la inteligencia artificial las empresas españolas y los retos que esta supone para los trabajadores.

En cuanto a los beneficios laborales, la Generación Z marca distancia respecto a los incentivos tradicionales. Prefieren ventajas prácticas y ligadas al bienestar cotidiano: el apoyo al transporte o la movilidad (34,1 %), la cobertura médica (30,1 %) y servicios de bienestar como yoga, fisioterapia o nutrición (29,6 %) encabezan sus prioridades. Los beneficios a largo plazo, como los planes de pensiones o seguros de vida, apenas suman interés: solo un 1,2% los considera relevantes.

La conciliación también ocupa un lugar destacado. Para el 49,5%, es determinante a la hora de elegir o mantenerse en una empresa, mientras que un 43,7% la considera importante, aunque no decisiva.