La energía solar se posiciona como la principal fuente eléctrica de España y aminora el impacto del conflicto de Oriente Medio

Durante el pasado ejercicio, la demanda energética crecido un 2,8%, hasta alcanzar los 256 teravatios hora (TWh)

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Foto de archivo de una serie de paneles solares en Extremadura (Europa Press / Junta de Extremadura)

El operador del sistema eléctrico nacional, Red Eléctrica de España (REE), ha presentado los resultados del ejercicio de 2025, destacando un crecimiento de la demanda, avances en el desarrollo renovable y cambios significativos en el mix energético nacional. Durante el pasado ejercicio, la demanda energética crecido un 2,8%, hasta alcanzar los 256 teravatios hora (TWh). En la península, este incremento ha sido del 2,9%, situándose en 240 TWh.

Cuando se incorpora la contribución de las instalaciones de autoconsumo, la demanda nacional supera los 269 TWh, lo que implica un aumento del 3,7% respecto al año anterior y cifras levemente superiores a las previas al periodo Covid, según los informes anuales de REE.

La novedad es el papel de la renovable. En 2025 España ha incorporado casi diez gigavatios de nueva potencia, de los cuales nueve gigavatios corresponden a tecnología solar fotovoltaica. Además, a finales de año, el 55,5% de la producción eléctrica nacional ha sido de origen renovable, lo que evidencia su importancia sobre las energías tradicionales, muy dañadas a día de hoy por el impacto económico de la guerra de Oriente Medio.

Qué peso tiene la energía renovable

De hecho, la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, ha subrayado que existen nueve gigas de autoconsumo en España, lo que implica “más potencia instalada en autoconsumo solar fotovoltaico que toda la potencia nuclear que hay en España”, poniendo el acento en la importancia que tiene para el operador la monitorización en tiempo real de la generación fotovoltaica.

Este incremento ha impactado en la estructura del mix nacional: el liderazgo del conjunto lo mantiene la eólica con un 21,6% de cuota y 58.801 GWh generados, seguida por la nuclear (19%), la solar fotovoltaica (18,4% y 50.188 GWh) y el ciclo combinado (16,8%). No obstante, al integrar la energía generada en autoconsumos, la solar fotovoltaica pasa a representar el 21,3% y se convierte en la principal tecnología en el mix nacional, reiterando España su posición de relevancia en el contexto europeo.

La energía solar repite hasta julio de este año como principal fuente de energía en Andalucía.

La eólica se sitúa justo detrás con el 20,6% y la nuclear desciende al 18,1%. Estos datos evidencian la transformación en curso del parque generador nacional y el empuje de las renovables, particularmente de la fotovoltaica. El carbón, por su parte, ha cerrado el año con la menor aportación de su historia -tan solo un 0,6% del total-, tras haber reducido su producción a la mitad como consecuencia de la reconversión de la central térmica de Aboño II.

El sistema ha cerrado 2025 con una potencia instalada de 142.558 MW, tras un incremento anual del 7,3%. La potencia de generación renovable asciende ahora al 67,1% del total instalado. Según lo aportado por Red Eléctrica en el informe, la producción renovable ha crecido un 1,3%, anotando un máximo histórico de 150.988 GWh, impulsada sobre todo por el aumento del 12,5% en la generación solar fotovoltaica y del 5,6% en otras renovables.

El papel del autoconsumo en el sistema español

Tanto Joan Groizard, secretario de Estado de Energía, como Beatriz Corredor han incidido en el papel transformador del autoconsumo y el almacenamiento en la transición energética. Groizard ha remarcado durante la presentación del informe el avance en tramitación del nuevo real decreto sobre autoconsumo, que recopila cinco años de experiencia regulatoria y facilita el despliegue de proyectos tanto para industria como para particulares.

Respecto al almacenamiento, este ha experimentado en 2025 un nuevo récord: 9.204 GWh en consumo y 5.886 GWh en turbinación bombeo, incrementos del 7,8% y del 6,2%, respectivamente, frente al año anterior, según Red Eléctrica. Estas cifras triplican las registradas antes de la pandemia y muestran una utilización creciente del almacenamiento para integrar renovables en el sistema, si bien la capacidad instalada en baterías permanece todavía en un nivel modesto.

En términos de emisiones, el volumen de CO2 equivalente vinculado a la generación eléctrica nacional ha aumentado hasta 29,5 millones de toneladas, un 9,1% más que en 2024, aunque se mantiene un 9,1% por debajo del valor de 2023, el anterior mínimo histórico, en consonancia con el perfil más limpio del sistema.

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Imagen de archivo de una planta solar (Europa Press)

En cuanto a los intercambios internacionales, España ha registrado un saldo exportador de 13.004 GWh en 2025, manteniendo la senda positiva de los tres ejercicios previos. El país ha exportado 26.206 GWh e importado 13.202 GWh. Por interconexión, el saldo con Francia ha sido importador (138 GWh), mientras que con Portugal, Andorra y Marruecos se mantienen los saldos exportadores.

Respecto a los precios, el precio medio final de la energía en el mercado español en 2025 ha sido de 83,45 euros/MWh, un 9,4% más que en 2024. Pese a ello, el mercado español se ha situado como el tercero más bajo de Europa, solo por detrás de Nord Pool y Francia. En el ámbito internacional, se ha registrado una cuota renovable del 47,9%, con Alemania en cabeza tanto en generación eólica y solar como en potencia instalada, seguida de España, que en 2025 ha logrado por primera vez que su capacidad solar supere a la eólica en aproximadamente 9 TWh.