Rafa Mir, el futbolista que podría pasar 10 años en prisión por una presunta agresión sexual: una familia olímpica y un gran apoyo

El jugador del Elche CF está siendo procesado por un posible delito de abuso sexual y otras lesiones a una joven de 21 años

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Rafa Mir en una imagen
Rafa Mir en una imagen de archivo compareciendo ante los medios de comunicación (Europa Press)

Rafa Mir, actual delantero del Elche CF y con una trayectoria en clubes como el Sevilla FC y el Valencia CF, enfrenta una grave acusación judicial. La Fiscalía solicita 10 años y medio de prisión para el jugador por un presunto delito de agresión sexual y otro de lesiones contra una joven de 21 años. La acusación también pide que el futbolista no pueda acercarse ni comunicarse con la denunciante durante diez años, además de siete años de libertad vigilada tras cumplir una eventual condena.

El Ministerio Público solicita asimismo ocho años de inhabilitación especial para cualquier actividad que implique contacto con menores y el pago de 74.000 euros de indemnización para la denunciante. Según el auto judicial, los hechos ocurrieron el 1 de septiembre de 2024, cuando Mir jugaba cedido en el Valencia CF en calidad de cedido por el Sevilla FC. Aquella noche, el futbolista conoció a dos mujeres, de 25 y 21 años, en una discoteca de Valencia y más tarde las invitó a su domicilio en la urbanización Torre en Conill, en Bétera, junto a dos amigos, entre ellos el futbolista Pablo Jara.

Rafa Mir abandonando las cortes
Rafa Mir abandonando las cortes de Valencia (REUTERS/Eva Manez)

El relato judicial indica que el ganador de la Eurocopa sub21 mantuvo relaciones consentidas con la mujer de 25 años, mientras que la agresión a la joven de 21 años se produjo después, pese a las negativas de ella. Según el relato recogido en el auto, una vez dentro de la piscina, el futbolista la sujetó con fuerza, comenzó a besarla y a tocarle los pechos y el glúteo. La acusación sostiene además que introdujo los dedos en la vagina de la mujer sin su consentimiento.

La denunciante logró salir inicialmente de la vivienda, aunque regresó para recoger sus pertenencias. En ese momento, según el escrito judicial, Mir la agarró con fuerza del brazo, causándole lesiones, y la llevó al cuarto de baño, donde presuntamente repitió la agresión pese a la negativa de la víctima. La jueza impuso una fianza de 12.500 euros para Mir y de 5.000 euros para el también futbolista Pablo Jara, presente en el lugar, para asegurar posibles responsabilidades civiles en caso de que se produzca una condena.

¿Quién es Rafa Mir? Su familia y su pareja

Rafa Mir Vicente nació en Cartagena el 18 de junio de 1997 y es hijo del exjugador de fútbol Magín Mir, que formó parte de la cantera del Mallorca, Cartagena, Elche, Murcia, Sóller, Gramanet y Gimnástica Segoviana. Pese a su extensa trayectoria profesional, lo cierto es que su rostro protagonizó la primera plana por primera vez tras la detención de Rafa Mir en septiembre de 2024, momento en el que Magín declaró ante los medios: “Confiamos totalmente en su inocencia”.

El futbolista del Valencia CF
El futbolista del Valencia CF Rafa Mir pasa a disposición judicial, desde la Comandancia de la Guardia Civil (Rober Solsona - Europa Press)

No obstante, el vínculo familiar de los Mir con el deporte no termina ahí. Y es que el cartagenero es primo de Nicolau Mir, quien compite en gimnasia artística y que participó en los Juegos Olímpicos de Tokio en 2020. Además, Mir también ganó una medalla de plata con la selección española en los mismos Juegos Olímpicos.

Además de su familia, Rafa Mir ha encontrado un gran apoyo en su pareja, con quien mantiene una relación desde antes del mencionado suceso, según afirmó Vanitatis. Se trata de un noviazgo que ya adelantó Amor Romeira en su perfil de Instagram, donde aseguró que el futbolista mantiene una joven empresaria, modelo y diseñadora andaluza, cuya identidad se mantiene en secreto por motivos de seguridad.

“Se entera de la noticia por los medios de comunicación y es incapaz de asimilar la información (...). Ella está en una dicotomía. Siente la infidelidad y el engaño, pero a la vez siente que debe estar apoyándolo, porque, aunque sea consciente de que hace la fiesta a sus espaldas y la engaña; no sabe si creer el testimonio. Al final, para ella lo primero es la presunción de inocencia de su novio“, afirmó la colaboradora de televisión.