Juan Gabriel Rescalvo, psicólogo: “Tu cerebro es como si un niño asustado intentase dirigir tu vida”

El método consiste en escuchar al cerebro, reconocer sus miedos y hablarle con paciencia para tomar mejores decisiones

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Un niño dándole la mano
Un niño dándole la mano a un adulto. (Adobe Stock)

El cerebro humano limita a menudo las decisiones y emociones de maneras que muchas personas no perciben. “Tu cerebro es como un niño asustado intentando dirigir tu vida”; así comienza el último video del psicólogo Juan Gabriel Rescalvo. En la publicación, expone siete formas en que la mente influye en el comportamiento y detalla cómo se pueden contrarrestar mediante un sencillo método.

El primer punto que destaca el especialista es la manera en que el cerebro enfrenta el rechazo: “El rechazo duele de verdad”, asegura. Según el psicólogo, cuando alguien ignora o critica a una persona, se activan regiones cerebrales similares a las que responden al dolor físico. “Por eso te afecta tanto, aunque intentes quitarle importancia”, explica en el vídeo.

El psicólogo señala además que la mente reacciona incluso antes de que los pensamientos conscientes entren en acción. “El cerebro reacciona antes de que tú pienses. Una parte de tu cerebro detecta peligros en milisegundos. Por eso, a veces ya estás nervioso antes de saber qué es lo que está ocurriendo”, señala. Esta rapidez de respuesta, heredada de la evolución, protege frente a amenazas, pero también puede generar ansiedad en situaciones que no representan peligro real.

Una persona con dolor de
Una persona con dolor de cabeza. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro aspecto importante que Rescalvo enfatiza es la tendencia del cerebro a priorizar lo negativo por sobre lo positivo. “Recuerda más lo negativo que lo positivo. Puedes recibir diez halagos, pero un comentario negativo se queda contigo todo el día. Tu cerebro prioriza amenazas, no cumplidos”, explica.

Es peligroso repetirse una mentira destructiva

El especialista también advierte sobre cómo los pensamientos repetidos, aunque sean falsos, se refuerzan con el tiempo. “Si repites una idea muchas veces, tu mente la vuelve más fuerte, aunque sea mentira. Por eso, imagina lo peligroso que puede ser repetirse una mentira destructiva una y otra vez”, advierte.

Sobre la multitarea, Rescalvo aclara que la percepción común de poder realizar varias tareas a la vez es incorrecta. “No haces multitarea real. Cuando intentas hacer varias cosas a la vez, lo que hace tu cerebro realmente es cambiar de foco una y otra vez, y eso reduce tu rendimiento”, explica, enfatizando la relevancia de la concentración en el desempeño personal y profesional.

Respecto a la influencia del entorno, el psicólogo recuerda que las emociones se contagian de manera inconsciente. “Copias emociones sin darte cuenta. Tu estado emocional se sincroniza con el de otras personas de tu entorno. Tu entorno moldea tu mente más de lo que crees. Y esto seguramente ya lo habías notado, porque hay personas que te drenan energía y otras que te la dan”, detalla, resaltando la importancia de elegir con cuidado las relaciones y ambientes cotidianos.

Una persona asustada mientras ve
Una persona asustada mientras ve la televisión. (AdobeStock)

Rescalvo aborda la inclinación del cerebro a preferir lo seguro antes que lo más beneficioso. “Muchas veces se elige algo pequeño, pero conocido, en vez de algo grande, pero incierto, porque el cerebro prioriza certeza antes que crecimiento. El cerebro asustado está diseñado para sobrevivir, no para alcanzar el máximo potencial”, concluye.

La solución es decir a tu cerebro que todo va a salir bien

La propuesta del psicólogo para enfrentar estas limitaciones consiste en tratar el cerebro como a un niño asustado. “Exactamente de la misma manera que lo harías con un niño: decirle que todo va a salir bien y explicarle por qué”, indica. Rescalvo aclara que esta estrategia funciona porque la persona ya tiene experiencia. “Ya has pasado por cosas similares y sabes que sus miedos son desproporcionados”. Por ello, recomienda aplicar el mismo enfoque con la propia mente: “Conocer sus miedos, pararte a escucharle y a hablar con él”.