El Ayuntamiento de Barcelona distribuye una guía para orientar a los centros educativos sobre el Ramadán: sugiere evitar la música o la danza

El documento recomienda adaptar exámenes, excursiones y deportes intensos, así como ofrecer espacios adecuados para la oración

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Una mujer rezando durante el
Una mujer rezando durante el Ramadán. REUTERS/Luc Gnago

El Ayuntamiento de Barcelona, a través de su Oficina de Asuntos Religiosos (OAR), ha distribuido entre los centros educativos de la ciudad la guía “Orientaciones para los centros educativos sobre el Ramadán”, con el objetivo de facilitar un trato respetuoso hacia el alumnado musulmán durante este mes de ayuno, oración y reflexión, que este año se celebra del 18 de febrero al 20 de marzo.

El documento ofrece información sobre el significado del Ramadán, noveno mes del calendario lunar islámico, durante el cual la comunidad musulmana practica el ayuno diario desde el amanecer hasta la puesta del sol. Según la guía, el ayuno consiste en abstenerse de alimentos y bebidas durante las horas de luz solar. Por la noche, las familias suelen realizar comidas completas, lo que puede afectar la rutina escolar, ya que el alumnado podría dormir menos y presentarse más cansado en clase. El ayuno es obligatorio a partir de la pubertad, aunque en ocasiones los niños menores participan voluntariamente por algunas horas.

Personas rompen el ayuno durante
Personas rompen el ayuno durante el Ramadán. REUTERS/Hasnoor Hussain

Recomendaciones para escuelas

En el ámbito educativo, la OAR recomienda dialogar con las familias para comprender las circunstancias de cada menor y acordar cómo acompañar al alumno de manera informada y segura. La guía, elaborada en colaboración con el programa BCN Interculturalidad (PROGBI), sugiere que los centros eviten actividades extraescolares, como música o danza, que algunas personas musulmanas podrían considerar inapropiadas durante este periodo de espiritualidad, y ofrezcan alternativas a quienes lo deseen.

Asimismo, la guía establece que la escuela no puede impedir que un alumno ayune si así lo desea su familia, siempre que no exista riesgo para su salud. Del mismo modo, no se le puede obligar a ayunar ni impedir que coma o beba. Solo en caso de riesgo para la salud se debe intervenir siguiendo los protocolos sanitarios habituales. Además, se recomienda ubicar, siempre que sea posible, a los alumnos que ayunan en un espacio separado al comedor.

Durante una sesión informativa dirigida a docentes y profesionales del ámbito educativo, la OAR explicó que la guía proporciona herramientas prácticas para integrar la realidad del Ramadán en la vida escolar, evitar estereotipos y prevenir situaciones de discriminación. Entre otras recomendaciones, se destaca la importancia de adaptar exámenes, excursiones y deportes intensos, así como ofrecer espacios adecuados para la oración, garantizando así la participación normal del alumnado que ayuna.

Persona rezando durante el ayuno
Persona rezando durante el ayuno del Ramadán. REUTERS/Hasnoor Hussain

El Ayuntamiento subraya que estas orientaciones buscan promover un modelo de ciudad diversa e intercultural, donde todas las personas puedan acceder a sus derechos en igualdad de condiciones y participar plenamente en la vida educativa y comunitaria. “El conocimiento del Ramadán permite un trato equitativo a todo el alumnado y favorece la convivencia en la diversidad cultural y religiosa de Barcelona”, señala la guía.

El texto también recuerda que los estudiantes musulmanes tienen derecho a la libertad de conciencia y al respeto por sus convicciones, según el artículo 10.1 del Decreto 279/2006 de Cataluña, y que pueden ausentarse de clase los viernes de 13:30 a 16:30 y durante los días de la festividad Aïd al-Fitr, tras solicitud familiar conforme al artículo 12.3 de la Ley 26/1992.