El cerebro de un ‘superanciano’ genera más neuronas que el de “personas unos 40 años más jóvenes”: “Resiliencia neurogenética y memoria excepcionales”

La producción de nuevas neuronas en el hipocampo adulto se asocia a una mejor memoria y disminuye notablemente en el Alzheimer, según un estudio de ‘Nature’

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El cerebro de un ‘superanciano’
El cerebro de un ‘superanciano’ genera más neuronas que el de personas unos 40 años más jóvenes (Montaje Infobae)

Durante décadas, la posibilidad de que el cerebro humano adulto pueda crear nuevas neuronas ha sido objeto de debate científico. Sin embargo, una investigación publicada recientemente en la revista Nature, y llamada ‘Neurogénesis hipocampal humana en la edad adulta, el envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer’, ha arrojado un halo de luz sobre esta cuestión. Así lo ha anunciado también Eric Topol, médico-científico, autor de SuperAgers a través de su perfil en X: “Los cerebros de los superancianos producen más neuronas que las personas unos 40 años más jóvenes, una característica de resiliencia neurogénica vinculada a una salud cognitiva y habilidades de memoria excepcionales”, ha escrito.

Al parecer, la investigación desvela cómo la producción de nuevas neuronas en el hipocampo –una región esencial para la memoria– cambia a lo largo de la vida, incluyendo su proceso durante el envejecimiento, el Alzheimer y en individuos con capacidades cognitivas excepcionales llamados “SuperAgers”. Todo empieza con la neurogénesis, el proceso mediante el cual se generan nuevas neuronas a partir de células madre neurales. En roedores ya se ha confirmado y se sabe que puede jugar un papel crucial en el aprendizaje y la memoria.

En humanos, aún se sigue debatiendo sobre su existencia. En el último estudio publicado en Nature se ha podido confirmar la presencia de precursores neuronales y neuronas inmaduras en adultos. Asimismo, se ha comprobado una disminución especialmente notable en personas con Alzheimer. Para la investigación se han analizado casi 356.000 núcleos de células extraídos del hipocampo de personas fallecidas que representaban diferentes grupos: adultos jóvenes, adultos mayores sin deterioro cognitivo, adultos con Alzheimer, adultos con patologías intermedias (posible estado pre-Alzheimer) y los mencionados SuperAgers, personas mayores con memoria excepcional.

El cerebro de un ‘superanciano’
El cerebro de un ‘superanciano’ genera más neuronas que personas unos 40 años más jóvenes (Canva)

Neurogénesis: una esperanza para el cerebro adulto

Utilizando técnicas novedosas de secuenciación de células individuales (que permiten ver qué genes están activos y cómo es la arquitectura de su ADN), los científicos han identificado claramente tres etapas en la formación de nuevas neuronas: células madre neurales, neuroblastos (las “adolescentes” del mundo neuronal) y neuronas granulares inmaduras. No obstante, lo más interesante apareció al comparar la cantidad y el estado de estas células entre los grupos:

  • En las personas con Alzheimer, aunque se observó un aumento en el número de células madre neurales, la cantidad de neuroblastos y neuronas inmaduras era mucho menor que en adultos sanos y jóvenes. Esto sugiere algún tipo de “atasco” en el proceso de maduración neuronal.
  • Las personas en estado preclínico también comenzaban a mostrar estos cambios, lo que podría ayudar a identificar fases tempranas del Alzheimer.
  • Los SuperAgers, por el contrario, presentaban más neuronas inmaduras y neuroblastos que incluso los adultos mayores sanos, sugiriendo que la “juventud” celular en el hipocampo podría estar relacionada con su memoria sobresaliente.

Más allá del simple número de nuevas neuronas, el estudio ha evidenciado que la diferencia fundamental estaba en la “accesibilidad” de la cromatina, es decir, lo fácil que es para las células acceder a ciertas partes de su ADN y así activar genes clave para la maduración y funcionamiento neuronal.

En el Alzheimer, regiones del ADN necesarias para la formación de nuevas neuronas estaban menos accesibles, lo que podría bloquear el proceso desde el inicio, aun si las células madre están presentes. Este “bloqueo epigenético” no solo impide la maduración neuronal, sino que se manifiesta antes de que los síntomas clínicos de la enfermedad aparezcan, sugiriendo que podría usarse como indicador temprano y, potencialmente, como blanco terapéutico.

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¿Qué significa todo esto para el futuro?

Quizá el hallazgo más llamativo sea el perfil molecular único de los SuperAgers. En ellos, las señales epigenéticas y los factores de transcripción –proteínas que encienden o apagan genes– favorecen un ambiente que impulsa la neurogénesis, parecido al que se ve en adultos jóvenes. Esto puede explicar, al menos en parte, su notable capacidad de memoria a edades avanzadas.

De este modo, este trabajo sugiere que preservar o restaurar la neurogénesis en el hipocampo podría ser clave para mantener funciones cognitivas en la vejez y combatir enfermedades como el Alzheimer. Además, el estudio identifica ‘firmas moleculares’ que podrían servir como biomarcadores de envejecimiento y enfermedad, y como puntos de intervención para nuevas terapias.

Así, aunque todavía hay retos –como entender si aumentar neurogénesis mejora realmente la memoria, o cómo manipular cromatina específicamente–, este avance abre una ventana de esperanza para futuros tratamientos contra el deterioro cognitivo. En definitiva, el cerebro humano adulto sí puede generar nuevas neuronas; este proceso decae con la edad y se ve gravemente afectado por el Alzheimer, pero puede mantenerse o incluso potenciarse en adultos longevos con capacidades cognitivas excepcionales.