Investigadores españoles identifican dos proteínas vinculadas al crecimiento del cáncer de hígado en niños

El hepatoblastoma es una enfermedad poco frecuente que afecta a uno o dos niños de cada un millón

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Imagen recurso de unas muestras
Imagen recurso de unas muestras de sangre en un laboratorio (Freepik)

Un equipo de científicos del Centro de Investigación bioGUNE del País Vasco ha identificado dos proteínas clave que controlar el crecimiento del cáncer de hígado más común en la infancia, conocido como hepatoblastoma. Este descubrimiento supone un paso adelante en el tratamiento de esta patología que afecta esencialmente a los niños menores de tres años.

La investigación ha sido publicada en la revista Hepatolog y revela alteraciones en la vía de la NEDDilación, en particular relacionadas con la enzima NEDP1 y la proteína CAND1, que contribuyen al desarrollo y la progresión del tumor, según ha informado el laboratorio.

Los resultados del estudio muestran que los tumores de hepatoblastoma presentan niveles y actividad reducidos de NEDP1, una proteasa que regula la NEDDilación, un proceso de modificación postraduccional implicado en la regulación de proteínas. Dicha reducción se asocia con un aumento de la NEDDilación y niveles elevados de CAND1, una proteína vinculada a subtipos moleculares más agresivos y a peores resultados clínicos.

El hepatoblasma muy poco frecuente, con en torno a uno o dos niños diagnosticados cada un millón al año. La patología suele presentarse como una masa indolora en el abdomen. Sus síntomas más frecuentes incluyen dolor de vientre, ictericia, orina de color oscuro, dolor de espalda, fiebre, picores, pérdida de peso, náuseas o vómitos, entre otros.

Se consiguió reducir el crecimiento del tumor

El equipo del Centro de Investigación bioGUNEha observado que restaurar la actividad de NEDP1 reducía el crecimiento tumoral, limitaba el potencial metastásico y alteraba el metabolismo de las células cancerosas. Además, una alta expresión de CAND1 se asoció con características pronósticas adversas y menor supervivencia global en los pacientes.

Estos hallazgos mejoran la comprensión del panorama molecular de este tumor y sugieren que la vía de la NEDDilación podría representar un área potencial para futuras exploraciones terapéuticas.

Llega a España el tratamiento de inmunoterapia contra el cáncer que se administra con una inyección en solo 7 minutos.

Cómo se trata el cáncer de hígado infantil

El hepatoblastoma requiere un abordaje terapéutico complejo que combina distintas estrategias médicas. La edad del paciente, el tamaño del tumor, la cantidad de lesiones en el hígado y la posible diseminación a otros órganos son factores determinantes a la hora de definir el plan terapéutico.

La cirugía es la pieza clave para lograr la curación. Sin embargo, en el momento del diagnóstico muchos niños presentan tumores de gran tamaño que impiden una intervención inmediata. En estos casos, la quimioterapia cumple un rol fundamental: su objetivo es reducir el volumen del tumor para hacerlo operable. Tras varios ciclos de tratamiento, los médicos pueden proceder a la extirpación quirúrgica. Cuando el tumor compromete gran parte del hígado y no es posible conservar tejido sano suficiente, puede ser necesario realizar un trasplante hepático para eliminar completamente la enfermedad.

En situaciones donde el cáncer no responde adecuadamente a la quimioterapia, existen terapias complementarias. La radioembolización con Y90 permite administrar altas dosis de radiación directamente al tumor a través de un catéter introducido por la ingle, protegiendo el tejido hepático sano. Este método también se emplea en casos de recaída o cuando el tumor no se reduce lo suficiente para operarlo. Otras alternativas incluyen la quimioembolización transarterial, que dirige fármacos directamente a la lesión, y la ablación tumoral, técnica que destruye las células cancerosas mediante calor o frío aplicado con agujas especiales.

*Con información de EFE