Una familia que lleva 40 años viviendo varios meses en el mismo camping debe desalojar porque su casa móvil ya no cumple las normas: “Nos fuimos llorando”

“Podrían habernos avisado y dejarnos un año más”, lamenta esta pareja de jubilados

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Casas rodantes en Francia. (Hauke-Christian
Casas rodantes en Francia. (Hauke-Christian Dittrich/dpa)

La salida forzada de Alain y Dominique Torres del camping Lago de los Abetos en Cublize, Francia, ha dejado a esta pareja en shock tras cuatro décadas de residencia estacional en ese lugar. La pareja, ya jubilada, ha descrito el episodio al medio local Le Progrès con una simple frase que resume la carga emocional del momento: “Nos fuimos llorando”.

A lo largo de 40 años, Alain y Dominique forjaron una rutina junto al lago en esta localidad de solo 1.000 habitantes situada en el este de Francia, cerca de Lyon. Primero lo hicieron en una tienda de campaña, luego en caravana y, desde 2011, en una casa móvil por la que pagaron 9.000 euros. El relato de Alain a Le Progrès reconstruye ese lazo: “Vinimos tres semanas de vacaciones con los niños. Regresamos en el verano del 83, luego cuatro semanas en el verano del 84 y desde 1985 hay forfaits de temporada”. El vínculo familiar y social se consolidó año tras año, reforzado por actividades colectivas y lazos con los comerciantes locales.

Ahora, el desenlace llegó sin aviso previo. La dirección del camping comunicó a la pareja, pocos días después de no renovar su contrato, que debía retirar su casa móvil antes del 15 de abril, alegando que ya no cumplía con las normas residenciales establecidas. Alain y Dominique expresaron su malestar por la falta de diálogo: “Podrían habernos avisado y dejarnos un año más”, lamentaron, subrayando la escasa comunicación con los responsables del establecimiento.

La gerente del camping, consultada por Le Progrès, justificó la decisión en función de la nueva clasificación del sitio: “Eso impone estándares y, en la visión de la gente, es calidad. Una casa móvil de 30 años ya no podrá regresar […]. La reacción del señor y la señora Torres es la tristeza de una página que se pasa, lo entiendo”. El cambio de normativa no solo afecta a los Torres: al menos otros cuatro residentes están en la misma situación.

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Normativa, preavisos y el futuro de los residentes

La Federación de Campistas, Caravanas y Autocaravanas (FFCC) explica que la no renovación de contratos en el sector hotelero al aire libre debe basarse en motivos legítimos y notificarse con suficiente antelación. La modernización, el deterioro de instalaciones o la adaptación a nuevas reglas de calidad y seguridad figuran entre las razones aceptadas. La costumbre en el sector es ofrecer un preaviso de unos tres meses antes del fin del contrato.

Al no encontrar una salida fácil para vender su casa móvil, Alain y Dominique optaron por cederla al camping. El apoyo de la comunidad local se hizo presente con mensajes de comerciantes del pueblo. De cara al futuro, la pareja planea buscar nuevos destinos para sus vacaciones, mencionando España o la región de Bretaña como alternativas.

La experiencia de los Torres ilustra el impacto de las nuevas regulaciones en un estilo de vida elegido por muchos jubilados en Francia, y pone en primer plano las tensiones entre la modernización de los espacios turísticos y la permanencia de sus residentes históricos.