“Me dijo que era su esclava”: la historia de Salma, la mujer que denuncia dos años de palizas y violaciones secuestrada en Murcia

El hombre detenido por violar y retener a la víctima permanece en prisión provisional y sin fianza

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Agentes de la Policía Nacional
Agentes de la Policía Nacional trasladan al presunto secuestrador de Salma, a 13 de febrero de 2026, en Murcia. (Edu Botella / Europa Press)

Salma, la mujer que ha logrado escapar tras casi dos años de cautiverio en la pedanía de San José de la Vega de Murcia, tardará en recuperarse física y psicológicamente. Su pareja, un hombre de 50 años, la tuvo retenida en su vivienda, donde la violaba y golpeaba a diario, hasta esta semana, cuando consiguió escapar. El pasado 10 de febrero, tras un despiste de su captor, salió de la casa y recorrió entre tres y cinco kilómetros a pie, durante aproximadamente una hora, hasta llegar a casa de un antiguo amigo, conforme detalla La Opinión de Murcia.

En el diario local, Juan cuenta que la mujer, marroquí de 38 años, a la que conocía y con la que mantenía una relación de amistad, llegó a su casa envuelta en sangre y malherida. “Tiene que tener un trauma ya para toda la vida”, opina después de escuchar todo su relato, que empieza tras su desaparición el 1 de abril de 2024.

Todo comenzó cuando el ahora detenido la confinó en su vivienda bajo engaños. La familia de Salma denunció su desaparición tras días sin tener contacto con ella, lo que llevó a que el Centro Nacional de Desaparecidos emitiera una alerta con su descripción física y datos de identificación. No obstante, durante los primeros pasos de la investigación, se planteó la hipótesis de una fuga voluntaria.

“Me me dijo que era suya”

La realidad ha resultado ser muy distinta. En declaraciones realizadas al programa de Cuatro En Boca de Todos, ha contado que fue víctima de múltiples agresiones físicas y sexuales mientras estuvo cautiva. “Me dio una paliza de muerte, me dijo que era suya, que le pertenecía, que era su esclava y que iba a obedecer todas sus órdenes”, afirma.

Juan detalla que, después de escuchar toda la historia, la acompañó a un centro de salud. Allí, tras revisar todas sus heridas, las recientes y las que el paso del tiempo había curado, los sanitarios se pusieron directamente en contacto con la Policía. “Cuando Salma se desnudó delante de la doctora, y ella vio cómo estaba, ella misma se echó las manos a la cabeza y la mandó al [Hospital Universitario] Reina Sofía. Estaba sangrando por la cabeza, le pusieron cuatro grapas”, detalla el hombre de 69 años.

Salma presentaba heridas graves: había perdido varios dientes, había perdido la visión de un ojo y tenía numerosos hematomas en el cuerpo por las palizas. “Me ataba a una camilla y me golpeaba hasta agotarse”, ha relatado en En Boca de Todos, donde también habla de las amenazas: “Un día, para advertirme de lo que me pasaría si trataba de escaparme, cogió un gato delante de mí. Lo degolló y lo descuartizó en mi presencia”.

Otros tres detenidos como encubridores

El hombre, de nacionalidad española, permanece en prisión provisional y sin fianza. Según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, la jueza del juzgado de Violencia contra la Mujer número 1 de Murcia ha tomado esa decisión “por la gravedad de los hechos y tras apreciar riesgo de reiteración delictiva, fuga y destrucción de pruebas”.

Junto a él fueron arrestadas otras tres personas como presuntas autoras de un delito de encubrimiento porque, al parecer, eran conocedoras de la situación y no lo denunciaron. Las tres están ahora en libertad provisional. Además, bajo la supervisión del Juzgado de Guardia de Murcia, el pasado miércoles se llevó a cabo un registro en la vivienda donde la víctima ha permanecido secuestrada. Los investigadores encontraron armas blancas, armas de fuego y diferentes sustancias estupefacientes en el inmueble.