Los huevos se disparan un 30% y las frutas tropicales suben casi un 12%: el IPC refleja los alimentos que más encarecen la cesta de la compra

Aceites, patatas, legumbres y algunas frutas frescas suavizan la escalada de precios mientras la cesta de la compra se adapta a nuevas tendencias y productos

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Fotografía de archivo de una
Fotografía de archivo de una mujer haciendo la compra en un supermercado. EFE/Antonio Lacerda

El aumento del coste de vida impacta en muchos ámbitos de nuestra vida cotidiana, pero sobre todo en los altos precios de la cesta de la compra. Los últimos datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) correspondientes a enero de 2026, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), muestran que algunos de los productos que más se han encarecido son básicos de nuestra alimentación. Huevos, café, hortalizas y frutas tropicales son los que lideran la lista de los que más han subido su precio en el último año.

Según el INE, los huevos han registrado un aumento del 30,7% respecto a enero de 2025, consolidándose como el producto que más ha subido. Le siguen el café y sus sucedáneos, con un encarecimiento del 13,1%; las hortalizas cultivadas por su fruto, frescas o refrigeradas, que se han elevado un 12,6%; y las frutas tropicales, dátiles e higos, con un alza del 11,8%.

El informe del IPC también recoge otros productos que han experimentado subidas importantes. Entre ellos destacan el chocolate y el cacao (+9,5%), los frutos secos naturales (+8,1%), los despojos comestibles (+7,5%), otras hortalizas frescas o refrigeradas (+6,9%), así como los cítricos y las frutas de hueso o pepita (+6,6% en ambos casos). La carne fresca, refrigerada o congelada, por su parte, aumentó un 6,5%.

Productos que bajan y subidas mensuales

Sin embargo, no todos los alimentos han aumentado su precio, ya que algunos productos esenciales se han abaratado en el último año. Entre ellos destacan los aceites vegetales (-20,6%), con el aceite de oliva mostrando una caída del 24,1%, aunque desde 2021 acumula un incremento del 64%; el azúcar de caña y de remolacha (-4,9%); patatas y otros tubérculos (-3,2%), y legumbres verdes frescas (-3,2%). También se han registrado descensos en otras frutas frescas (-2,8%) y en algunas pastas como macarrones o tallarines (-2,4%).

Facua critica la subida del precio de los huevos en los supermercados.

En términos mensuales, en enero de 2026, las hortalizas cultivadas por su fruto han aumentado un 10,3% respecto a diciembre, seguidas de las legumbres verdes frescas con un alza del 8,7%. Las bebidas alcohólicas, como vino o licores, subieron un 3,4%, mientras que el pescado, la cerveza y los aceites vegetales registraron incrementos del 2,7%.

Las bayas frescas han subido un 2,3%, los zumos un 1,4% y los refrescos, helados y sorbetes un 1,3%. Por su parte, los huevos han aumentado un 0,4% respecto al mes anterior, encadenando su quinto repunte mensual consecutivo, mientras que el aceite de oliva ha subido un 3% tras cuatro meses de incrementos.

En el lado de los descensos, destacan otras frutas frescas (-5,1%) y las frutas tropicales, dátiles e higos (-3,8%). También se registraron caídas en los cereales de desayuno (-1,2%), los cítricos frescos (-0,6%) y los alimentos preparados (-0,5%).

Nuevos productos y métodos más ágiles para reflejar los precios

El IPC de enero de 2026 es el primero en calcularse sobre la base de 2025 e introduce varios cambios en la forma de medir los precios. La principal novedad es la ampliación de los grupos de consumo de 12 a 13, junto con la actualización de la cesta de la compra y ajustes metodológicos para reflejar mejor la realidad del mercado. Productos como aguacates y arándanos se han incorporado al cálculo del IPC, mientras que artículos considerados en desuso, como corbatas o pañuelos, quedan fuera. Entre las bebidas, se incluyen ahora refrescos de té y cerveza con limón, y en servicios médicos, las radiografías.

El INE ha aprovechado la digitalización de la recogida de precios para acelerar los ajustes. Anteriormente, si un cambio relevante en un producto se detectaba durante la recopilación de datos, el ajuste se aplicaba al mes siguiente. Con los nuevos procedimientos electrónicos, estos cambios se registran y se incorporan en el mismo mes. Además, el instituto continúa avanzando en métodos automatizados, como el uso de bases de datos empresariales, la recolección automatizada en internet y la utilización de sistemas informáticos en los establecimientos para captar los precios de manera más precisa.

*Con información de Europa Press.