
El viernes y el sábado, tras el paso de Nils, que ha dejado hasta 86 heridos por el fuerte viento, España quedará ahora bajo la influencia de la borrasca Oriana, que traerá lluvias, vientos fuertes y un descenso de las temperaturas. Se han activado avisos en varias regiones y el temporal costero afectará a zonas del Cantábrico y el Mediterráneo.
El sábado las precipitaciones tenderán a ser menos frecuentes, aunque persistirán en el norte y áreas de montaña. El viento continuará siendo intenso en el este peninsular y el ambiente se volverá más invernal, con posibilidad de heladas y nevadas en cotas medias de unos 800 metros. El domingo se espera una mejora en la situación y temperaturas más bajas.
Las inundaciones ocasionadas por el temporal de lluvia mantienen cortadas en el inicio de la mañana de este viernes 66 carreteras, todas pertenecientes a la red secundaria y nacional, de las cuales 50 se ubican en Andalucía.
Córdoba es la provincia andaluza más afectada por las inundaciones y desprendimientos provocados por las intensas lluvias que hacen intransitables algunos tramos de 15 carreteras, según los datos ofrecidos por la Dirección General de Tráfico (DGT) a las 5:30 horas del viernes.
Cádiz y Granada también se encuentran muy afectadas, con cortes en 12 carreteras en ambas provincias, mientras que a nivel nacional Ciudad Real es las más perjudicada, con hasta 16 vías intransitables en su totalidad.
Asimismo, el hielo y la nieve afectan a otras 19 vías secundarias de la red en Granada, Huesca, Asturias, Salamanca, Segovia, Cáceres, Navarra y la Comunidad de Madrid, con hasta un total de 10 carreteras con tramos cortados.
En dos carreteras es obligatorio el uso de cadenas o neumáticos de invierno, entre ellas la SA-203 entre El Cabaco y Peña de Francia (Salamanca), así como la NA-137 entre Isaba e Izaba (Navarra).
*Nota informativa de EFE

Las rachas de viento extremo asociadas a la borrasca Nils han dejado un balance de cinco personas heridas de gravedad y más de 86 atendidas en distintas regiones de España. Cataluña y el litoral mediterráneo figuran entre las zonas más damnificadas, con más de 5.000 llamadas de emergencia por la caída de árboles, desprendimientos de estructuras y otros daños vinculados al temporal.
La borrasca Oriana se desplazará este viernes hacia el Mediterráneo, provocando rachas muy fuertes de viento y lluvias generalizadas en la Península, con mayor intensidad en Galicia, el oeste del Sistema Central y las sierras del sudeste y sur de Andalucía. Se esperan nevadas en zonas de montaña y un descenso generalizado de las temperaturas, especialmente en el Ebro y el este peninsular.
El viento será fuerte en litorales, sudeste, Baleares y con rachas muy intensas en gran parte del territorio. En Canarias, continuará el tiempo estable, con nubes y posibles lloviznas en el norte de las islas montañosas y viento alisio fuerte.

El 29 de diciembre de 2025, cuando los españoles estaban más preocupados por los preparativos de Nochevieja que por mirar al cielo, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) anunciaba la llegada de la borrasca Francis. A partir de esta y durante casi dos meses, los cielos han permanecido cubiertos y han traído consigo fuertes lluvias, viento y temporales marítimos.




