España bate récord de agua embalsada: el reto ahora es mantener unas infraestructuras “al límite”

Greenpeace advierte que la mayoría de las infraestructuras hidráulicas en España se construyeron durante la dictadura, por lo que muchas presas han alcanzado el límite de su vida útil prevista

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El embalse del Gergal desembalsando
El embalse del Gergal desembalsando agua, a 2 de febrero de 2026 en Gillena, Sevilla. (Francisco J. Olmo / Europa Press)

Las lluvias que han dejado las últimas borrascas han marcado un registro histórico en la reserva de agua de los embalses en España. En solo siete días, la reserva de agua ha aumentado 5.634 hectómetros cúbicos, el mayor crecimiento semanal desde que existen registros oficiales, con lo que los embalses almacenan ya 43.341 hectómetros cúbicos de agua, lo que equivale el 77,3% de su capacidad total, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).

Aunque estos datos suponen un alivio para la sequía, desde Greenpeace advierten que las infraestructuras hidráulicas del país enfrentan una presión sin precedentes provocada por el cambio climático. Si bien ya ha quedado atrás la etapa de construcción de grandes presas, el reto ahora está en mantener y modernizar unas infraestructuras que por lo general fueron construidas durante la dictadura, entre 1950 y 1975. Muchas de estas presas se encuentran en el umbral de su vida útil teórica, que oscila entre 50 y 75 años.

“El hormigón aguanta pero el acero no tanto. Las compuertas, válvulas y desagües de fondo de presas construidas en los años 50 y 60 están llegando al final de su vida operativa segura”, advierte Greenpeace en un comunicado. La organización señala que la gestión de embalses construidos en el siglo pasado se complica ante la creciente variabilidad climática del siglo XXI, donde los episodios de precipitaciones extremas son mucho más frecuentes. Esta situación, sostienen, pone a prueba la capacidad operativa de los embalses y la seguridad hídrica de la población.

La presa del embalse de
La presa del embalse de San Rafael Navallana, en Córdoba. (EFE/ Salas)

Colmatación y pérdida de capacidad

Uno de los desafíos señalados por la organización es la colmatación, un proceso en el que los embalses pierden capacidad útil debido a la acumulación de sedimentos y lodos. Cada episodio de lluvias intensas arrastra toneladas de materiales desde las cuencas hasta los embalses, disminuyendo el volumen real de agua disponible. Por ello, Greenpeace advierte que sin inversiones masivas en limpieza y modernización, la capacidad anunciada podría ser engañosa, ya que parte del espacio está ocupado por sedimentos.

Otra cuestión clave es la modernización de las compuertas y los sistemas de evacuación de fondo. Las infraestructuras más antiguas carecen de la flexibilidad necesaria para gestionar las llamadas “avenidas sólidas”, que transportan mezclas de agua y sedimentos cada vez más habituales tras las borrascas.

Ante la llegada de la borrasca Marta y tras el paso de Leonaro, la Confederación Hidrográfica del Tajo estuvo el viernes desembalsando hasta 230 m3/s de la presa de Cazalegas, en Toledo. (CHT/X)

Por todo ello, la organización ecologista propone dar un giro en la gestión hídrica, apostando por la restauración hidrológico-forestal. Sugiere que la solución debe incluir la protección del entorno de los embalses mediante reforestación y estabilización de laderas, para reducir la erosión y la entrada de sedimentos. Un cauce forestado funciona como una “esponja” natural, sostienen, amortiguando el impacto del clima y protegiendo la inversión en presas.

La organización también destaca la importancia del Reglamento de Restauración de la Naturaleza aprobado por la Unión Europea en 2024, que exige a los Estados miembros restaurar al menos el 20% de sus zonas terrestres y marítimas antes de 2030. En España, concluyen, este compromiso se traducirá en la elaboración de un Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza para agosto de 2026, con la meta de recuperar los ecosistemas degradados y asegurar la coordinación entre administraciones.