El mejor regalo para San Valentín, según la ciencia: potencia la oxitocina, conocida como la hormona del amor

Haz que tu pareja sonría este 14 de febrero con este detalle

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Pareja abriendo regalos. (Freepik)
Pareja abriendo regalos. (Freepik)

El 14 de febrero es un día muy señalado en el calendario de muchas personas. San Valentín se caracteriza principalmente por los regalos y los gestos románticos para celebrar el amor, aunque para algunos, esta fecha puede convertirse en fuente de estrés.

La presión por encontrar el detalle perfecto, cumplir con expectativas sociales o planificar momentos especiales puede generar ansiedad e incomodidad. Ante esta situación, se suele optar por comprar el objeto más caro o regalar muchas cosas.

Sin embargo, científicamente se puede saber cuál es el mejor regalo en estas fechas. Carolina, una bióloga que publica contenido en redes sociales, ha explicado en su cuenta de TikTok (@unacordobessa) la opción por la que te debes decantar.

Cuál es el mejor regalo

Bajo los estándares cientificos, la respuesta está clara: no se trata de gastar mucho dinero en objetos, sino de compartir experiencias que estimulen la conexión emocional. Los regalos materiales, como perfumes, flores o bombones, generan una reacción inmediata de placer en nuestro cerebro gracias a la dopamina.

Esa sensación intensa y gratificante, sin embargo, es efímera. Con el tiempo, el cerebro se acostumbra y la emoción inicial desaparece, por lo que queda relegado a un segundo plano. Por el contrario, las experiencias compartidas activan la liberación de oxitocina, conocida como la “hormona del amor”, que fortalece los lazos afectivos y genera sensación de cercanía, confianza y bienestar entre las personas.

Actividades como disfrutar de una cena romántica, hacer un viaje juntos o incluso recibir un masaje mutuo no solo crean recuerdos memorables, sino que sincronizan nuestras emociones y refuerzan la sensación de nosotros frente al individualismo del yo.

Además, los regalos experienciales tienen otro efecto que los hace especialmente valiosos: implican una interacción directa. Somos seres profundamente sociales, y nuestra satisfacción emocional depende en gran medida de la calidad de nuestras relaciones.

Las experiencias compartidas generan conversaciones, risas y momentos únicos que fortalecen la relación mucho más que cualquier objeto físico. Por ejemplo, un paseo sorpresa, asistir a un taller juntos o preparar una actividad que ambos disfruten estimula la oxitocina, reduce el estrés y aumenta la complicidad entre ambos.

Cómo potenciar la conexión emocional con tu pareja

Más allá de elegir el regalo perfecto, la clave para reforzar la relación está en la atención y la intención con la que compartimos el tiempo juntos. Las experiencias que implican cooperación, aprendizaje o creatividad conjunta generan un impacto emocional más duradero que los objetos, ya que fomentan la comunicación y la empatía.

Cocinar una receta especial juntos, participar en una actividad artística o simplemente dedicar un rato a hablar sin distracciones son gestos que estimulan la oxitocina y consolidan la sensación de cercanía.

La sorpresa también tiene un espacio importante. Los momentos inesperados activan nuestro cerebro, que incrementa la memoria afectiva y hace que la experiencia quede grabada en nuestra mente. Incluso pequeños detalles, como planificar un paseo al aire libre o organizar un picnic improvisado, pueden transformar un día cualquiera en un recuerdo compartido.