Igualdad cambia las pulseras telemáticas para agresores por tobilleras para evitar su manipulación

Los dispositivos, que permiten conocer la ubicación de los agresores machistas con órdenes de alejamiento, contarán con sistemas de alerta mejorados

Guardar
La ministra de Igualdad, Ana
La ministra de Igualdad, Ana Redondo. (Alejandro Martínez Vélez / Europa Press)

El Gobierno ha anunciado que sustituirá las pulseras antimaltrato por tobilleras, puesto que estos últimos dispositivos “son más fiables” y resultan más difíciles de manipular. Así lo ha señalado este martes la ministra de Igualdad, Ana Redondo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde también ha explicado que la medida implica la contratación de un sistema integral de seguimiento por valor de 111 millones de euros.

El objetivo, ha indicado la ministra, es aumentar la seguridad de las víctimas. Los nuevos dispositivos estarán compuestos de material antivandálico, con un cristal reforzado, sensores de movimiento y temperatura, y contarán con sistemas de alerta mejorados, además de incorporar tecnología eSIM para evitar la extracción de la tarjeta electrónica, según ha informado el ministerio.

“Se va a apostar por un dispositivo de tobillera porque, según nos indican los técnicos, es un dispositivo mucho más fiable, menos manipulable y, por lo tanto, se incorporan también todos los mecanismos antivandálicos que van a permitir que sea mucho más seguro”, ha destacado la ministra.

Imagen de los dispositivos actuales.
Imagen de los dispositivos actuales.

Los fallos deberán resolverse en un máximo de 24 horas

El nuevo sistema contará con 17.660 dispositivos, con al menos 2.000 siempre disponibles para instalar en cualquier lugar del país en menos de 24 horas. Si un dispositivo se rompe o falla, deberá resolverse en un plazo máximo de 24 horas y las reparaciones por manipulación o avería no podrán demorarse más de tres meses, según ha indicado el ministerio. Además, el contrato permite reponer por separado los elementos del kit, como la tobillera, el teléfono o el cargador.

Las tobilleras de los nuevos dispositivos contarán con geoposicionamientos de manera autónoma, con lo cual se tendrá al agresor localizado incluso si deja intencionadamente el teléfono móvil en su domicilio, y se mejorará la seguridad criptográfica para que los dispositivos de la víctima y el maltratador estén permanentemente relacionados.

Se incorporarán igualmente mecanismos de seguridad para evitar la simulación, el falseamiento o manipulación de los datos que se envían desde los dispositivos al centro de monitorización y control de la sala COMETA, y se añadirá un sistema que genere una alerta adicional a las ya activas de proximidad, basada en la detección directa entre el dispositivo electrónico del agresor y el de la víctima vía bluetooth.

Refuerzo del equipo

La sala COMETA, encargada de supervisar estos dispositivos, reforzará también su equipo con más personal de coordinación y apoyo psicológico, sumando ya 151 profesionales, ha asegurado Igualdad.

¿Qué falla en la lucha contra la violencia de género? De la prevención y protección a las víctimas al abordaje de la masculinidad.

Cambios tras los fallos detectados

Los cambios anunciados por la ministra Redondo se producen tras los fallos detectados hace unos meses en las pulseras telemáticas, lo que llevó al Ministerio de Igualdad a abrir dos investigaciones, una interna y otra externa, para aclarar los problemas. “Fuimos conscientes de que había que mejorar el contrato y de que había que incorporar aquellas mejoras derivadas de las investigaciones”, ha explicado Redondo, quien confía en que las nuevas herramientas permitan al servicio ser “mucho más eficiente”.