Suplantan la identidad del rey Felipe de Bélgica con IA: los estafadores contactaron con dignatarios extranjeros para sacarles dinero

Según ha informado la Fiscalía Federal de Bélgica y el Centro Belga de Ciberseguridad (CCB), los delincuentes llevan varios meses utilizando la imagen del rey

Guardar
El rey Felipe de Bélgica
El rey Felipe de Bélgica pronuncia un discurso con motivo del Día Nacional de Bélgica en el Palacio Real de Bruselas, el 17 de julio de 2017. Fotografía tomada el 17 de julio de 2017. (REUTERS/Yves Herman).

La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta más en nuestro día a día. Millones de personas la utilizan para diferentes funciones: trabajo, estudios, consultas, etc. No obstante, se trata de un instrumento tan poderoso que si no se usa con buenas intenciones puede dar pie a problemas para muchas personas. Eso mismo es lo que alertaba este sábado la Fiscalía Federal de Bélgica y el Centro Belga de Ciberseguridad (CCB), quienes emitieron un comunicado sobre una serie de fraudes en los que delincuentes están utilizando la imagen del rey Felipe de Bélgica, su jefe de gabinete y el responsable del Servicio General de Inteligencia y Seguridad (ADIV) para intentar obtener dinero de manera ilícita.

Según explicaron las autoridades, desde principios de 2025, dignatarios extranjeros, familias belgas y directivos de grandes empresas han recibido llamadas, mensajes de WhatsApp y correos electrónicos fraudulentos que aparentan provenir del Palacio Real o de la Fundación Rey Balduino, creada en 1976 para apoyar proyectos individuales y colectivos en Bélgica.

“Las víctimas son supuestamente seleccionadas deliberadamente en función de sus posibles vínculos con la familia real, para que las llamadas parezcan creíbles. Los estafadores se hacen pasar por el rey, su jefe de gabinete, Vincent Houssiau, y el general de división Stéphane Dutron, jefe del Servicio General de Inteligencia y Seguridad (ADIV)“, explica el periódico Nieuwsblad.

El rey Felipe y la
El rey Felipe y la reina Letizia de España, junto con el rey Felipe y la reina Matilde de Bélgica, caminan el día de su visita a la exposición "Europalia España", en Bruselas, Bélgica, el 7 de octubre de 2025. (REUTERS/Yves Herman).

A comienzos de enero de 2026, tras varias semanas sin denuncias, se detectó una nueva oleada de intentos de fraude. Esta vez, el objetivo principal son ejecutivos de empresas belgas, quienes han sido invitados a participar en videollamadas que supuestamente incluyen al rey Felipe. “Una novedad sorprendente es que se invita a las víctimas a una videollamada para intentar convencerlas de que, efectivamente, se trata del rey. Las imágenes de esta videollamada podrían haber sido generadas por inteligencia artificial", indica el citado medio.

Además de las videollamadas, algunos empresarios han recibido invitaciones para asistir a cenas de gala inexistentes organizadas por la Fundación Rey Balduino, supuestamente previstas para febrero y abril de este año. Los mensajes solicitaban contribuciones financieras o patrocinios para estos eventos ficticios, en un intento de legitimizar la estafa y aumentar las posibilidades de éxito.

La finca, ubicada en Granada, fue su refugio vacacional hasta 1993, año en el que el monarca falleció mientras se encontraba de vacaciones en la localidad andaluza.

Una práctica de moda en Europa

El comunicado también alerta sobre la utilización de otros perfiles de alto rango, como Vincent Houssiau, jefe de gabinete del monarca, y Stéphane Dutron, general de división al frente del ADIV. Las autoridades belgas subrayan que las técnicas de suplantación se han vuelto cada vez más sofisticadas, y recomiendan verificar cualquier solicitud económica proveniente de instituciones oficiales o de miembros de la familia real.

La Fiscalía Federal belga ha iniciado una investigación preliminar, en colaboración con la Unidad Federal de Delitos Informáticos (FCCU) y otros cuerpos especializados de la policía federal, con el objetivo de identificar y detener a los responsables de estos fraudes.

Este caso se produce apenas unos días después de que la Fundación Princesa de Asturias alertara sobre estafas similares dirigidas a la princesa Leonor, en las que perfiles falsos de la institución o de la heredera “realizaban proposiciones de carácter económico y/o recaudar dinero”.