Diego Moreno, corredor de seguros: “El seguro de hogar te puede cubrir lo que pase en una reforma”

Contratar una póliza para el inmueble antes de obras menores puede proteger al propietario de posibles gastos adicionales por imprevistos y daños a viviendas vecinas

Guardar
Imagen de archivo de un
Imagen de archivo de un hombre haciendo una reforma. (Pexels)

Cuando se planifica una reforma en el hogar, muchos propietarios se concentran en la obra, pero pasan por alto un aspecto fundamental: la protección de su vivienda mientras se realizan los trabajos. Desde daños accidentales en la vivienda hasta perjuicios ocasionados a terceros, durante este proceso pueden surgir gastos imprevistos y conflictos con vecinos. Ante esta posibilidad, pocos propietarios saben que el seguro de hogar puede protegerlos durante una reforma. El corredor de seguros Diego Moreno lo explica con claridad: “El seguro de hogar te puede cubrir lo que pase en una reforma y no lo sabe casi nadie.”

En un video publicado en su perfil de TikTok (@sepaseguros), el experto recalca que este respaldo se aplica principalmente en obras menores, es decir, aquellas que no afectan a elementos estructurales de la vivienda. “Imagínate que estás haciendo obras menores en tu casa, que no afectan a la estructura y estás reformando la cocina, el baño, el salón... Lo que sea, siempre que no afecte a la estructura de la casa”, detalla. De esta manera, trabajos como cambiar suelos, pintar paredes, instalar nuevos muebles o renovar la iluminación pueden estar amparados por la póliza, siempre que se respeten las condiciones específicas del seguro.

Uno de los riesgos más habituales durante una reforma es causar daños a terceros. Moreno advierte de posibilidades como que “haciendo la obra rompas una tubería del vecino o causes daños a la vivienda de abajo”, y añade que muchas pólizas incluyen la cobertura de responsabilidad civil para este tipo de incidentes. Esto significa que si, por ejemplo, una filtración de agua afecta otro piso o se produce algún daño en propiedades vecinas, el seguro puede hacerse cargo de los costes de reparación, evitando complicaciones adicionales durante la reforma.

Cobertura de daños propios y a terceros

La confusión suele surgir cuando los propietarios piensan que deben esperar a terminar la reforma para asegurar la vivienda. Moreno insiste: “Mucha gente hace reformas en casa y luego hace el seguro, pero no es incompatible.” Por el contrario, recomienda contratar la póliza antes de iniciar los trabajos, para estar protegido desde el primer momento: “Puedes hacer primero el seguro, haces las reformas y, si tienes algún problema, el seguro lo cubre.” Esta práctica no solo brinda tranquilidad, sino que también permite planificar las reformas sin la preocupación constante de posibles incidentes que puedan generar gastos inesperados.

Una mujer hace una reforma
Una mujer hace una reforma en su vivienda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además de la responsabilidad civil, muchas pólizas incluyen cobertura de daños propios durante la reforma, aunque normalmente bajo ciertas limitaciones. Esto abarca, por ejemplo, roturas accidentales de elementos de la vivienda o daños ocasionados por caídas de materiales o herramientas. Es importante que los propietarios revisen con detalle las condiciones de su seguro y, en caso de duda, consulten con su corredor o aseguradora para confirmar qué tipo de reformas están cubiertas y qué exclusiones aplican.

Protecciones adicionales durante una reforma

Los expertos también recomiendan documentar las reformas antes y durante los trabajos. Fotografiar el estado de la vivienda y de los elementos más delicados permite contar con evidencia en caso de siniestro, facilitando los trámites con la aseguradora y acelerando la resolución de posibles reclamaciones. Asimismo, mantener informados a los vecinos sobre las obras puede reducir conflictos y garantizar que, si ocurre algún daño, las partes implicadas actúen con transparencia y rapidez.