¿La gasolina caduca? Esto es lo que dicen los expertos

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Aunque el combustible no tiene
Aunque el combustible no tiene una fecha de caducidad concreta, se degrada con el paso del tiempo (AP foto/David Zalubowski)

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, un conductor español conduce alrededor de 12.562 kilómetros de media cada año. Pero habrá quien conduzca mucho más y también quien lo haga mucho menos y, por haber, también quien apenas saque el coche del garaje. En estos casos, surge una duda: ¿el combustible caduca?

Tanto la gasolina como el diésel proceden del petróleo refinado, y tras la destilación fraccionada, se les añaden aditivos y compuestos químicos que mejoran la combustión y protegen el motor. La calidad de la gasolina está regulada por la norma UNE-EN 228, mientras que la del diésel sigue el estándar EN 590. No obstante, el tiempo y las condiciones de almacenamiento afectan a la composición original del carburante.

Según información aportada por el Real Automóvil Club de España (RACE), la gasolina no tiene una fecha de caducidad fija, pero experimenta una degradación progresiva. La oxidación de los hidrocarburos - butanos, butenos, metilnaftaleno, entre otros - causa la aparición de compuestos insolubles, un proceso que se agrava por factores como el contacto con el oxígeno, la humedad, la temperatura y la exposición a la luz.

Con el paso del tiempo, aparecerán residuos que pueden provocar averías

La recomendación general es que el mismo combustible no permanezca en el depósito más de tres a seis meses. Algunas empresas petroleras afirman que los aditivos pueden prolongar la estabilidad hasta doce meses, aunque ese plazo depende de la calidad y composición del producto. Si la gasolina pasa más de esos seis o doce meses dentro de un depósito, lo más probable es que aparezcan residuos, los cuales pueden provocar averías en los sistemas de alimentación y de inyección del coche.

La subida del impuesto al diésel se pospone: así será la medida de Hacienda que afectará el precio del combustible.

Según explicó Raúl Gallardo, asesor técnico del RACE, la acumulación de residuos derivados de la oxidación afecta principalmente a tres componentes: los inyectores, el aforador y la bomba de combustible. Los inyectores, encargados de pulverizar la cantidad adecuada de carburante dentro del cilindro, pueden obstruirse por la presencia de restos sólidos. El aforador, cuya función es medir el nivel de gasolina, puede quedar inutilizado si los residuos se depositan en el fondo del depósito. La bomba de combustible, responsable de enviar la gasolina al motor, afronta un sobreesfuerzo si acumula residuos en su interior. El filtro de gasolina, por su parte, retiene cada vez más desechos, dificultando la circulación del carburante.

El uso de gasolina degradada genera problemas similares a apurar la reserva, aunque con mayor cantidad de residuos acumulados. Queda claro, entonces: la recomendación suele ser no dejar la gasolina en el depósito durante más de seis meses como medida preventiva para evitar averías mecánicas, especialmente en los sistemas de alimentación e inyección.

En caso de que el combustible permanezca durante largos periodos en el depósito, pueden generarse averías que requieran la sustitución de componentes como el sistema de inyección, la bomba o incluso el propio depósito. Para los conductores que utilizan su coche de forma esporádica, la opción más segura pasa por rellenar el depósito con combustible renovado con cierta regularidad y evitar dejarlo estático durante largas temporadas.