Kiko Rivera se muestra arrepentido de hacer pública su nueva relación y estalla contra la prensa: “¡No es normal, tío!"

El hijo de Isabel Pantoja hizo pública su relación con Lola García en sus redes sociales, pero, tan solo un par de días después, parece que no ha podido aguantar la presión mediática

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Kiko Rivera y su novia
Kiko Rivera y su novia Lola (Europa Press)

Después de presentar públicamente a su nueva novia en redes sociales, Kiko Rivera ha acabado explotando ante la constante atención mediática en torno a su relación. El DJ sevillano se ha mostrado abiertamente molesto con los reporteros de Europa Press, tras varios días en los que su vida personal ha ocupado el foco de la prensa del corazón. Esta tensión se ha mascado a la salida de una tienda en Sevilla durante la mañana de este 2 de enero.

Al ver a la prensa, Rivera ha expresado su hartazgo ante los micrófonos del citado medio: “¿Otra vez? ¡No es normal, tío! La verdad...”, manifestó, evidenciando su incomodidad por la insistencia de los periodistas. La presión mediática se ha desatado después de que el propio Rivera decidiera compartir con sus seguidores una imagen en la que, por primera vez, revelaba la identidad de Lola García, la mujer que ha devuelto la ilusión al hijo de Isabel Pantoja.

El artista, al publicar una fotografía junto a García, acompañó la instantánea con un mensaje donde dejó claro el profundo sentimiento que le une a su nueva pareja: “Estoy enamorado de una mujer que no solo tiene la cara más bonita del mundo, sino también un alma increíble”. García, una sevillana de 38 años que ha trabajado como bailarina en programas como Got Talent, ha pasado de dirigir su propia academia de danza a convertirse en tema de debate en los programas dedicados a la crónica social.

Kiko Rivera ha roto su silencio y ha hablado de los motivos que le llevaron a poner fin a su relación con la madre de sus hijas

La Navidad sin Irene Rosales

La confirmación pública del noviazgo hace un par de días se produjo después de varios meses marcados por el hermetismo. Fue en agosto de 2025 cuando Kiko Rivera e Irene Rosales anunciaron su separación tras nueve años de matrimonio, una relación que atravesó etapas de escasa estabilidad y múltiples altibajos.

El reciente fin de año ha supuesto la primera Navidad que ambos pasan por separado, quedando establecido que las hijas de la pareja, Ana y Carlota, compartirían la Navidad con su padre y celebrarían el cambio de año junto a su madre en el municipio sevillano de Castilleja de la Cuesta.

Los planes navideños de Kiko Rivera y su novia

Durante los últimos días de 2025, la nueva pareja fue vista realizando compras en un centro comercial de Sevilla, donde fueron fotografiados con los hijos del DJ mientras charlaban animadamente. Más tarde, Rivera publicó una imagen en la que los pies de ambos aparecían juntos frente a una chimenea, acompañando la escena con la frase: “Que pasen una feliz última tarde del año”.

Kiko Rivera con su novia
Kiko Rivera con su novia Lola y sus hijos (Europa Press)

No obstante, la exposición pública ha comenzado a generar los primeros estragos. Tras el episodio vivido este viernes, con gestos serios y evitando cualquier declaración adicional, la pareja abandonó el lugar en silencio, lo que ha alimentado la percepción de que la notoriedad repentina está teniendo un impacto en su día a día.

En paralelo, la reacción de Irene Rosales no se ha hecho esperar. Al ser preguntada sobre la nueva situación de su expareja, aseguró que se alegra por Rivera y calificó como “muy bonito” el hecho de que este haya decidido reconstruir su vida sentimental. En las próximas semanas, Kiko Rivera tendrá que poner a prueba su paciencia, ya que se espera que su relación siga en el foco durante algunas semanas más.