Un “pequeño percance” destruye una urna funeraria de 2.000 años en un museo de Córdoba: las autoridades afirman que el daño es reparable

El incidente ha ocurrido en el Museo Arqueológico de la ciudad durante la sustitución del cristal de la vitrina

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La urna, tras el accidente
La urna, tras el accidente

Una urna funeraria de cerámica con una antigüedad estimada de 2.000 años se ha roto en el Museo Arqueológico de Córdoba por un accidente. El incidente se ha producido durante la sustitución del cristal de la vitrina en la que se exhibía la pieza, según han confirmado fuentes próximas a la institución a elDiario.es. La urna, de gran valor histórico, ha caído al suelo mientras se realizaban estos trabajos de mantenimiento, lo que ha provocado su fractura.

La Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía ha querido transmitir tranquilidad tanto a la ciudadanía como a la comunidad arqueológica, asegurando que el daño sufrido por la urna es completamente reparable. En declaraciones recogidas por Cordópolis, el medio de información local de elDiario.es, representantes del Gobierno andaluz han explicado que la pieza ha sido retirada de la exposición de manera inmediata y trasladada a las dependencias de conservación del museo, donde ya ha comenzado el proceso de restauración a cargo de especialistas en patrimonio.

La urna afectada es un recipiente cinerario —destinado a contener cenizas de cadáveres— fabricado en cerámica de arcilla clara, cuya cronología se sitúa entre el siglo I antes de Cristo y el siglo I después de Cristo, lo que la enmarca en plena época romana. Con unas dimensiones de 24 centímetros de altura y 19 centímetros de diámetro, la vasija procede de una tumba localizada en el yacimiento arqueológico de Llanos del Pretorio, uno de los enclaves más relevantes de la provincia. En el momento del accidente, la urna formaba parte de la exposición temporal ‘Los ajuares funerarios en la Córdoba romana’ y estaba catalogada en la vitrina número 0, según ha detallado Cordópolis.

El proceso de restauración, que ya ha comenzado, será realizado por expertos en conservación de patrimonio, tal y como ha confirmado la Junta de Andalucía. La institución ha subrayado que, pese a la relevancia histórica de la pieza, la intervención permitirá devolverla a su estado original y garantizar su preservación para futuras generaciones.

Restos arqueológicos de La Rambla de Barcelona. (Europa Press)

El patrimonio arqueológico de la campiña cordobesa

La provincia de Córdoba alberga numerosos yacimientos de gran importancia, como el de Torreparedones, situado en Baena. Este enclave, declarado Bien de Interés Cultural y parte de la Red de Espacios Culturales de Andalucía, ofrece un recorrido por más de cinco mil años de historia, desde la Edad del Cobre hasta la Baja Edad Media. Torreparedones, conocido como el “techo de la Campiña”, se extiende a lo largo de 10,5 hectáreas y está rodeado por una muralla íbera del siglo VI antes de Cristo, reforzada con torres que protegían una ciudad de gran relevancia defensiva y religiosa.

Entre los elementos más destacados del yacimiento se encuentra un santuario dedicado a la diosa Caelestis, vinculado a la fertilidad y la protección materna, así como un segundo santuario descubierto recientemente junto a tumbas y ofrendas en forma de caballo. La llegada de los romanos supuso una etapa de esplendor para Torreparedones, que se transformó en una ciudad dotada de foro, termas, mercado, templo imperial, anfiteatro y una necrópolis. La “casa del panadero”, primera domus romana excavada íntegramente en el yacimiento, permite conocer aspectos de la vida cotidiana de sus habitantes.