El absentismo “cae en picado” con la reducción de la jornada laboral, según el CEO de una empresa hotelera

Rodrigo Fitaroni afirma que trabajar menos horas semanales evita un mayor número de bajas laborales y de ausencia en el lugar de empleo, con lo que los trabajadores y las compañías salen beneficiadas

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Un puesto de trabajo vacío
Un puesto de trabajo vacío en una empresa. / Freepick

Una mayor productividad no pasa por un mayor número de horas en el puesto de trabajo, lo que sugiere la posibilidad de emplear menos tiempo semanal en la actividad laboral. Este es uno de los ejes de la coalición del Gobierno actual que a finales de septiembre de este año se veía truncado por la negativa del Partido Popular, Vox y Junts en el Congreso. Los tres partidos votaban en contra de que se redujese la jornada laboral de 40 a 37,5 horas semanales. Sin embargo, Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, confía en que “la reducción de la jornada será ley porque sale muy caro golpear a 12,5 millones de trabajadores”, tal y como publicó El País el 21 de septiembre.

De haberse aprobado la medida, se le estaría dando la razón a Rodrigo Fitaroni, CEO de la cadena hotelera MarSenses Hotels & Homes. Fitaroni afirma al diario As que desde que la empresa redujo la jornada, “el absentismo ha caído en picado, de forma drástica”, una afirmación que resume el impacto de la medida en la plantilla y en los resultados del grupo. El CEO evidencia con ello una reconciliación laboral con los trabajadores, con los que se ha transformado la dinámica interna de la empresa.

El propio Fitaroni ha explicado que la decisión de recortar las horas de trabajo no ha sido fruto de la improvisación, sino el resultado de una planificación meticulosa. “La reducción de jornada ha permitido aumentar los ingresos por habitación disponible y disminuir significativamente las bajas laborales”, ha detallado el CEO al diario As. Este enfoque, que desafía los modelos tradicionales del sector, ha situado a la compañía como referente en la aplicación de políticas de conciliación.

Desde el año 2024, toda la plantilla de MarSenses Hotels & Homes ha pasado a trabajar 38,5 horas semanales, una cifra que en 2025 se ha reducido aún más hasta las 37,5 horas. Además, la empresa ha establecido un tope de 32 horas para las camareras mayores de 58 años, una medida que ha beneficiado a cerca de 30 empleadas. Fitaroni ha insistido en que “el absentismo ha caído de manera drástica desde que aplicamos esta medida”, lo que ha supuesto un cambio radical respecto a la tendencia general del sector.

Las cifras del mundo hostelero en Baleares reflejan la magnitud del reto: el absentismo laboral ha alcanzado este año el 27,5% en hostelería y el 14,8% en alojamiento. Frente a estos datos, MarSenses ha logrado reducir el absentismo a menos del 5% desde el primer año de implementación, según ha recogido el diario As. Este descenso evidencia, en palabras de Fitaroni, que “la reducción de horas no compromete ni la rentabilidad ni la productividad”.

Las claves de la propuesta y el análisis de los expertos

La iniciativa ha recibido el respaldo de los sindicatos, en particular de la Kellys Union Balear, que representa a las camareras de piso. Sara del Mar García, presidenta del colectivo, ha valorado en el diario As que “este ejemplo debería replicarse en todos los hoteles de la región”. García ha puesto el foco en la carga diaria de trabajo de las camareras, que incluye la limpieza de entre 20 y 30 habitaciones y de zonas comunes, y ha señalado que la reducción de jornada “es especialmente beneficiosa para ellas”.

Díaz pide a los sindicatos que se movilicen para defender la reducción de la jornada laboral.

El caso de MarSenses Hotels & Homes demuestra que la reducción de jornada puede traducirse en un aumento de la productividad y en una mejora de la satisfacción del personal, sin que ello suponga una merma en la rentabilidad. La experiencia de la cadena hotelera, según ha defendido Fitaroni en el diario As, “demuestra que la reducción de horas no compromete ni la rentabilidad ni la productividad”.