
El emprendimiento en el mundo ha cambiado. Ahora, si quieres tener miles de personas que compren tu producto, no solo debes diferenciarte de otras empresas, sino que además debes de hacerlo a través de redes sociales. Esto para los jóvenes que se han criado prácticamente con ellas puede no ser un reto del todo. No obstante, para aquellos que no controlan o entienden este sistema supone un desafío enorme. Ante esta falta de conocimiento, se suele recurrir a ayuda de otros emprendedores que tienen un éxito indudable o se apuntan a formaciones y cursos especializados en marketing digital.
Con esto, surgen usuarios que dicen haber conseguido todos los logros que se han propuesto. En algunos casos dando con estafadores o con personajes de una moral dudable; como es el caso de los cursos Yados, quien te garantiza que con un cambio de hábitos lograrás ser un “ganador”.
Muchos han denunciado la estafa piramidal que se esconde detrás de él, al no haber obtenido los resultados esperados. Una de ellos, fue Marina Yers, una influencer conocida por comentarios desafortunados, como el famoso video en el que promulgaba que “el agua deshidrata”. Sin embargo, ahora es ella a la que señalan de “aprovecharse de la gente que está empezando a construir su sueño”. Y es que, a pesar de haber mostrado alguno de los resultados más exitosos en sus redes sociales, Ariana Nikolova (@descubreoriente) ha denunciado públicamente a Yers.

“Me dijeron que tenía que decidir en ese momento y yo acepté”
“Hace unos meses invertí casi 4.000 euros en un curso de redes sociales. Decidí abrir y crecer en redes sociales para promocionar mi agencia de viajes", narra Nikolova. Al parecer, la creadora de contenido tuvo su primer contacto con Marina y su pareja, Jonathan Alef, con el que codirige el Máster en Creación de Contenido al se inscribió: “Me convencieron en una videollamada muy rápida. Me dijeron que tenía que decidir en ese momento y yo acepté”.
La formación “prometía reuniones semanales y diez mil seguidores en tres meses si yo subía dos vídeos cada día”. No obstante, pese a aplicar “sus guiones y estrategias, mi contenido apenas tenía interacción. Cuando me salí del esquema y empecé a subir contenido de mis propias ideas, el crecimiento llegó solo y en menos de tres meses”, asegura.
Su disgusto se disparó con el trato recibido durante el curso. “Incluso después de entrar al curso, me volvió a hablar por Instagram preguntando por mí. Le tuve que recordar que yo ya estaba en su curso, después de haber hablado en varias reuniones con ella. No sabía quién yo era, y eso que las reuniones éramos menos de diez personas”, explica Nikolova.
Ariana también ha asegurado que le insistieron en grabar un video hablando bien del curso, como han hecho otros usuarios que se pueden ver en el perfil de la influencer. Todo ello, a cambio de un PDF con consejos. Pero cuando se quejó de la falta de adaptación a los distintos niveles del grupo, nada cambió. “Nunca aceptaron devolverme el dinero, ni siquiera parcialmente. Su argumento fue que yo había llegado a los diez mil seguidores".
Sin embargo, Nikolova ha expresado que las redes sociales que usa “hay métricas que enseñan exactamente desde qué vídeos proviene el crecimiento. Y todo eso viene de mis propios vídeos”, que comenzó a hacer cuando veía que las recomendaciones que le daban en el curso no funcionaban.
Tras meses sin respuestas, Nikolova quiere aprovechar su altavoz para advertir a otros: “Comparto esto porque es la única forma que tengo de advertir a otras personas. Que alguien tenga muchos seguidores no significa que pueda ayudarte a crecer y no tomes decisiones bajo presión, y mucho menos cuando se trata de tanto dinero”.
Marina denunció lo mismo del curso de Yados
El curso de Marina Yers, que se promociona por 2.500 euros en Hotmart, ha sido una gran desilusión para Ariana. Pero recordemos que la propia influencer denunciaba hace más de un año la suscripción que le pagaba a Yados. “Me dejé llevar por toda esa motivación que él transmitía en los podcast, por los mensajes tan directos que daba... Y pues, obviamente, el dinero que ganaba gracias a lo que hacía”, comunicaba Yers en su cuenta de TikTok en junio de 2024.
Sin embargo, se llevó un chaco por sus recomendaciones a las que calificaba como “basura”. La influencer señalaba la falta de actualización de los contenidos que tenían “información pobre”. Asimismo, “siempre repetía lo mismo: yo, yo, yo, cuánto tengo, mis mujeres, eh, mis posesiones materiales, mírame quién soy, mira hasta dónde he llegado, vivo en una casa de no sé cuántos millones”. Aunque, los cursos de Yados y Yers no tienen el mismo fin, llama la atención cómo en ambos casos hay una preocupación alrededor de sus criterios de éxito empresarial y personal.
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