Los mejores aceites de oliva españoles de 2025: tres AOVES andaluces y un catalán brillan en los premios Alimentos de España

El Ministerio de Agricultura concede cada año el premio Alimentos de España al Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra producido en España, un galardón que este año ha destacado a cuatro ganadores

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Los mejores aceites de oliva
Los mejores aceites de oliva españoles en la cosecha 2024-2025 (Adobe Stock)

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España concede cada año el Premio Alimentos de España al Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra, un galardón que, desde hace más de 20 años, pretende reconocer la excelencia de este producto español y premiar, además, la labor desarrollada por los profesionales de diferentes zonas del país.

Los premios se dividen en dos grandes categorías; los AOVES de producción convencional y los de producción ecológica. Dentro de la primera, encontramos otras tres subcategorías, en esta ocasión según la tipología del aceite: Frutado Verde Amargo, Frutado Verde Dulce y Frutado Maduro. Además, el Ministerio otorga también un premio especial al aceite que haya obtenido la mayor puntuación en la fase de cata.

Los ganadores en cada una de estas categorías se eligen a partir de un Panel Oficial de Catadores, que someten los aceites a sucesivas evaluaciones sensoriales. Además, intervienen catadores pertenecientes a otros paneles de la Administración, autorizados para realizar un control oficial en la fase final y asegurar que haya transparencia y legalidad en todo el proceso.

Los mejores aceites de oliva españoles de 2025

Este año, el jurado ha evaluado un total de 53 muestras, completamente anónimas, de entre las que también se han seleccionado varias finalistas por categoría. En la resolución de 2025, Andalucía ha vuelto a reinar, diferenciándose como gran imperio del oro líquido, con tres de los cuatro ganadores a su nombre. El cuarto se trata de un aceite catalán, más concretamente de Lleida.

El ganador en la categoría Frutado Verde Amargo ha sido el OMed Picual Edición Limitada (19,55 €), un aceite de oliva virgen extra premium de cosecha temprana y extracción en frío de la variedad Picual elaborado en una pequeña almazara, localizada en Acula (Granada). Con una alta complejidad en sabor y aroma, este AOVE cuenta con un característico aroma de aceitunas verdes muy intenso, con notas de tomate, alloza, frutas verdes como plátano y manzana, y hierbas aromáticas como romero. Un aceite de fluidez media, y persistencia en boca a alcachofa, hoja de oliva, frutos secos y un sabor intenso a nuez verde.

En la categoría de Frutado Verde Dulce, el primer premio ha sido para el aceite Picualia Premium Reserva Picual (18,50 €) elaborado en Bailén, en el corazón de la provincia de Jaén (Andalucía). Encargada de elaborar este oro líquido está la almazara Picualia, nacida como cooperativa en el año 2009 como fruto de la fusión de Agrícola de Bailén y Virgen de Zocueca. Su producto ganador es un AOVE de cosecha temprana y extracción en frío, producido con aceitunas de la variedad Picual. De color verde esmeralda, en nariz se percibe un frutado verde intenso con notas a tomatera, hierba recién cortada, almendra y aceituna verde. En boca tiene una entrada suave y aterciopelada, seguida de un amargo y picante perfectamente equilibrados y notables.

Como último ganador en la categoría de producción convencional, encontramos el Spelunca Premium Arbequina, primer premio en la sección de aceites Frutados Maduros. Este aceite, producido en la población de L’Espluga Calba (Lleida), corre a cargo de la cooperativa Spelunca, centrada al 100% en la producción de aceitunas arbequinas. Amparado bajo la Denominación de Origen Protegida Les Garrigues, este aceite presenta notas maduras de almendra, plátano, melocotón, pera o manzana, y en menor medida, frutos secos y especias dulces como la canela. En boca tiene una entrada dulce, pero también es ligeramente amargo y picante.

El mejor aceite ecológico se hace en Antequera

Por otro lado, el premio al mejor aceite de producción ecológica ha sido para una empresa familiar andaluza, Finca la Torre, ubicada en Antequera (Málaga). Situada en Bobadilla, a quince minutos del centro de la ciudad, la finca cuenta con 380 hectáreas, entre pastos, pinares y olivares, compuestos estos últimos por un 50% de olivos centenarios de la variedad hojiblanca y el 50% restante por olivos nuevos de las variedades arbequina, picudo y cornicabra, de intensísimos aroma y sabor. Esta finca centra su producción en aceites ecológicos y biodinámicos, lo que implica que los cultivos se trabajan siguiendo los ciclos lunares y los ritmos naturales de la tierra, como lo hacían nuestros antepasados.

Así se cosecha la aceituna en una de las almazaras más antiguas del mundo: un aceite de oliva virgen extra biodinámico y de premio

La historia de este terreno y de su trayectoria como productor de ‘oro líquido’ se remonta a épocas romanas, como demuestran los restos que se exhiben en los jardines de la finca. En sus tierras se encontraron antiguos molinos mecánicos de piedra, herramientas que los romanos utilizaban para moler el fruto de sus olivos. Fue en torno al 1260 cuando se construyó la torre vigía que da nombre a la finca, ubicada en un peñasco cercano casi oculta en su pico. En ese momento fue cuando comenzó a considerarse a esta almazara como tal, convirtiéndose así en una de las más antiguas que se conocen.