
Cuando la música de una fiesta ajena penetra las paredes de tu casa como si el volumen burlara el concreto, el descanso se transforma en una batalla. Los graves retumban, los timbales marcan el paso de las horas y la noche se estira demasiado. A veces es el vecino, a veces el bar de la esquina, pero la sensación de impotencia es la misma.
La solución es sencilla, sobre todo cuando se pasan los decibelios establecidos (5 dBA entre las 23 y las 7 horas en Madrid): llamar a la policía para hacer que, o bien termine la fiesta, o bien se baje el volumen. Aun así, hay que sabe cómo manejas a los fiesteros, ya que en muchas ocasiones no están dispuestos a colaborar. En este sentido, la policía de Tulsa, en Oklahoma, ha implementado una singular estrategia para calmar una fiesta ruidosa durante la noche del 27 de septiembre.
“Buen gesto, agente Greene”

Greene, un agente del departamento ha reemplazado la tradicional advertencia con unos pasos de baile ante los asistentes de la celebración, una acción que el propio departamento describió como “sorprendente y efectiva”, según el post publicado en la cuenta oficial de Facebook de la comisaría a inicios de octubre. Según han reportado las autoridades locales, The Tulsa Police Department recibió la llamada de un vecino que buscaba presentar una denuncia formal contra sus vecinos por mantener la música alta “desde la mañana”, situación que motivó a una segunda intervención en ese mismo domicilio.
El agente de policía acudió y, además de aplicar la multa correspondiente, adoptó la vía cordial: en vez de elevar el tono, optó por bailar frente a los testigos, recibiendo aplausos por su actuación. “La gente del lugar apreció su estilo y también accedió a bajar el volumen de la música”, explicó el departamento de Tulsa en la publicación, subrayando la aprobación que generó el enfoque del policía. Esto quedó registrado en la grabación que posteriormente fue compartida por la propia institución.
The Tulsa Police Department añadió en la publicación: “Buen gesto, agente Greene”. Sin duda, la actuación poco frecuente del agente hizo que el contenido se hiciese viral rápidamente, acumulando reproducciones y comentarios en redes sociales. Uno de los usuarios que se manifestaron reaccionó al video con la frase: “El hecho de que la policía de Tulsa publicara el video después de la denuncia lo hace aún más divertido”.
La comisaría, ante la expectación del resto de usuarios, decidió recordar en otro mensaje el procedimiento vigente en estos casos: “No podemos aparecer y multarle en su patio delantero por poner música alta (sí podemos hacerlo en una calle principal por los estéreos de los autos)”, indicaron en primer lugar. No obstante, en el caso en el que se altere “la tranquilidad de un ciudadano en cualquier momento del día o de la noche y desea presentar una queja y obtener una multa, estamos obligados a hacerlo”, subrayaba la policía local en su comunicado, marcando que la iniciativa debe partir de un denunciante.
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