
“Este vídeo no es una crítica”, avisa, todo en mayúsculas para que se vea bien claro, la descripción de un vídeo reciente de Emiliana Artagaveytia, una uruguaya que vive en Valencia y comparte su experiencia a través de su perfil de TikTok, @emi_grando, en el que cuenta con más de 174 mil seguidores. Aclarado, entonces, que su intención no es “ofender a nadie”, Emiliana comienza a explicar lo que, a su parecer, son “cosas que para un español son muy difíciles de conseguir”.
De lo primero que habla es el gusto que tienen los españoles por el pan: según Emi, no pueden “esperar para empezar a comerse el pan cuando sirvan de la comida”. No, de hecho, el español promedio, de acuerdo con Emi, sale “de la panadería comiéndose el coquito del pan. Ya va picoteando el pan mientras va llegando a su casa. Ya cuando llegó, le falta un pedazo así al pan. Pero, Javier, te comiste la mitad del pan”. “Por eso”, explica la creadora de contenido, “Javier compra dos barras de pan, porque es inteligente. Una para el camino y la otra para la comida. Ni te digo si estás esperando que se termine de hacer la comida. Bueno, ahí te quedaste sin pan, directamente. Mojan el pan adentro de la olla, que le ponen aceitito de oliva, y si no, directamente solo. Y es que en España, para gozar de una buena salud, por lo menos, te tenés que consumir una barra de pan al día”.
Imposible “saludarse rápido e irse”
“Otra cosa que realmente es un desafío para un español”, continúa Emiliana, “es saludarse rápido e irse”. De acuerdo con la creadora de contenido uruguaya, “cuando ellos se van a despedir, necesitan por lo menos una horita más para hacerlo. Va a ser muy difícil que le pidas a un español que se despida rápido y lo consigue. De hecho, para él rápido es una media horita, cuarenta minutos. Ni remedio, tuviste toda la comida para preguntarle a Raquel por qué se separó. ¿En serio te acordás ahora? Y es que esa última horita para despedirse se utiliza para hacer preguntas indecentes y candentes. Asústate, el día que un español te diga me voy y se vaya. Seguramente va a cortar relación y no te habla nunca más", bromea Emiliana.
Si le pides a un español que no haga sobremesa “le baja la presión, se siente mal”
Y ya es otro nivel, dice, si le pides a un español “que no haga sobremesa. Ahí lo que le estás pidiendo básicamente es que lo internen. Le baja la presión, se siente mal. No, no le podés pedir eso. Él, si quedó a comer, se va a tirar dos horitas más o menos con una sobremesa, con un cafecito, con una cervecita, alguna cosita más. Pero comer, levantarse e irse, no, no. Raro, extraño. Es que la digestión ellos la tienen que hacer acompañada de más comida o bebidas de cualquier tipo. Hay muy pocas cosas que los españoles le pueden hacer, pero estas son clave.
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