6 plantas perennes para cultivar en septiembre y obtener una verdadera floración primaveral

Mike Carthew, experto en jardinería, confirma que este es el mejor mes para plantar plantas perennes y que tu jardín se llene de color en otoñ

Guardar
Flores decoración/ diseño de interiores
Flores decoración/ diseño de interiores - VisualesIA (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque el aire fresco y los tonos dorados del otoño ya están presentes, los jardineros más experimentados saben que este es el momento perfecto para mirar hacia el futuro. En lugar de despedirse del jardín hasta la próxima temporada, septiembre se presenta como una oportunidad estratégica para empezar a planificar las flores que darán vida al espacio en los primeros meses del año próximo.

Mike Carthew, experto de Garden Footprint, lo resume perfectamente en declaraciones a Country Living: “Septiembre es uno de los mejores meses para plantar perennes: el suelo todavía está cálido, la humedad está volviendo y las raíces se establecen rápidamente antes del invierno. Para la primavera, tendrá un jardín que parece natural pero rebosante de color”.

Y es que las plantas perennes, además de su belleza, ofrecen una ventaja clave: requieren poco mantenimiento a lo largo del tiempo, regresando año tras año con nuevas floraciones. Si estás pensando en comenzar tu jardín de primavera desde ya, este es el mes para hacerlo.

De estas formas, nuestras plantas estarán más saludables

¿Qué plantar en septiembre?

Mike Carthew ofrece una selección de las especies ideales para plantar durante este mes. Para quienes buscan flores tempranas que aparezcan incluso a finales del invierno, recomienda tres variedades esenciales: eléboros, prímulas y pulmonarias.

Los eléboros destacan por su resistencia y por una floración que puede extenderse desde el invierno hasta bien entrada la primavera. Además, sus flores en tonos granate, blanco y fucsia son perfectas para rincones sombríos del jardín. Estas flores elegantes aportan color cuando más se necesita, en los meses más fríos y grises del año.

Eléboro, planta. (Adobe Stock)
Eléboro, planta. (Adobe Stock)

Las prímulas, por su parte, son una opción ideal para quienes desean añadir alegría y viveza al jardín. Se adaptan a una amplia gama de suelos y pueden crecer tanto en parterres como en macetas. Son fáciles de cuidar y su explosión de color es siempre bienvenida.

Las pulmonarias aportan un aire de fantasía y un encanto especial al jardín primaveral. Se desarrollan bien tanto en sombra parcial como a pleno sol, lo que las convierte en una opción versátil para diferentes tipos de espacios.

Tras estas especies de floración temprana, Carthew recomienda otras perennes que ofrecen beneficios adicionales: geranios, geums y epimediums.

Geranios. (Adobe Stock)
Geranios. (Adobe Stock)

Los geranios resistentes son ideales para cubrir el suelo con poco esfuerzo, ayudando además a suprimir el crecimiento de malas hierbas. Con sus flores vibrantes y su capacidad de adaptación a distintas condiciones, se han ganado un lugar privilegiado en los jardines de bajo mantenimiento.

En esa misma línea, los epimediums —también conocidos como hierba estéril— son plantas de follaje denso que no solo embellecen con sus delicadas flores primaverales, sino que también actúan como barrera natural contra el crecimiento no deseado de otras plantas. Además, sus flores en forma de araña atraen abejas y otros polinizadores, promoviendo la biodiversidad en el jardín.

Para quienes tienen zonas soleadas, Mike sugiere una opción especialmente duradera: “Si tiene sol, agregue perennes como Erysimum ‘Bowles’s Mauve’ para meses de floración y muy poco mantenimiento”.

El Erysimum ‘Bowles’s Mauve’ es una planta perenne de crecimiento compacto y lento que puede alcanzar hasta 75 centímetros de altura. Sus flores de color malva intenso contrastan maravillosamente con sus hojas verdes oscuras, ofreciendo una presencia constante y llamativa durante gran parte del año.