
Este viernes, 05 de septiembre, el centro de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra, Galicia) quedó marcado por una jornada trágica que mantiene en vilo a toda la localidad. Un joven de 22 años permanece en estado crítico, custodiado por agentes policiales, en el Hospital do Salnés, después de precipitarse por una ventana del tercer piso de un edificio de la calle Duque de Rivas, muy cerca de la Casa do Concello. Dentro del domicilio fue hallado el cuerpo sin vida de su madre Ester, una mujer de 61 años que, según fuentes oficiales, se encontraba boca abajo, rodeada de “abundante sangre”, y presentaba signos de muerte violenta.
Una familiar encontró el cuerpo de Ester en la vivienda
La alerta saltó a primera hora de la tarde, cuando una familiar acudió al piso y se encontró con la escena. Según informaron desde la Subdelegación del Gobierno, la mujer estaba boca abajo en el suelo, rodeada de sangre en el interior de la vivienda. “Estoy muy sorprendido, porque los conozco desde hace tiempo, y la madre y el hijo se llevaban muy bien, tenían muy buena relación”, comentó un antiguo vecino visiblemente impactado a La Vox de Galicia.
De acuerdo con el medio local Diario de Arousa, el varón se arrojó por la ventana poco después de que la pariente diese la voz de alarma. Una testigo que pasaba en ese instante por la calle asegura que el joven no llegó a perder la conciencia tras la caída. Los servicios de Urxencias Médicas 061 y varias patrullas de la Policía Nacional y Local se desplazaron rápidamente al lugar. La vía quedó acordonada a la espera de poder proceder al levantamiento del cadáver y completar las primeras diligencias.
Ester - la víctima - trabajaba en el Servizo de Axuda ao Fogar de Vilagarcía y vivía junto a su hijo Martín, según detallan fuentes del entorno cercano. Algunas personas del entorno mencionan que el chico había presentado problemas de comportamiento, aunque nadie intuía un desenlace como el ocurrido.
El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, explicó que las primeras investigaciones se centran en la posibilidad de un caso de matricidio. “La investigación apunta a que un joven, de 22 años, atacó a su madre, de 61 años, que fue encontrada boca abajo y entre abundante sangre”, señaló Losada, añadiendo que en este momento “se puede apuntar con toda la prudencia a que no hay participación de más personas en este suceso”.
Durante toda la tarde, la presencia de los servicios de emergencia y de la Policía fue constante en la calle, con vecinos y viandantes conmocionados por lo sucedido. El equipo policial mantiene abiertas las investigaciones, aunque todo apunta por el momento a que los hechos involucraron únicamente a madre e hijo.
Según las últimas informaciones del día, la vivienda seguía precintada al cerrar la jornada, mientras agentes prosiguen con la recopilación de pruebas. La localidad de Vilagarcía permanece a la espera de nuevos datos que ayuden a esclarecer las circunstancias rodean este suceso.
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