
La historia del pan es casi tan larga como la del ser humano. Producido ya en la Prehistoria (aunque de manera todavía bastante rudimentaria), esta mezcla de harina y agua ha ido variando en sus formas y métodos a lo largo de los siglos.
En la actualidad, aunque a veces pase completamente desapercibido, es parte de la identidad propia de España. Tal es su consideración que hay quienes piensan que comer sin pan es comer a medias, como si en el menú faltase la piedra angular.
Además de para acompañar o empapar en las salsas, el pan también se emplea como alimento en sí. La idea de rellenarlo con diversos ingredientes es universal, pero el estilo del bocadillo español no se encuentra en todos los países del mundo, lo que provoca que muchos extranjeros, al visitar España, se queden sorprendidos por esta variedad tan sencilla, pero a la vez tan versátil.

Aner, un hondureño que reside en España, ha publicado un vídeo en su cuenta de TikTok (@soy_aner) en el que ha explicado que el bocata es una de las cosas que más le gustan de vivir aquí, ya que no es frecuente encontrarlos en muchos países del mundo, incluido Honduras. Así, el pan está completamente extendido, pero no la forma en la que se consume en España y en otros lugares como Francia o Italia.
“Benditos bocatas”
“Yo cuando vine a España los primeros días escuchaba que decían ‘desayunamos un bocata, desayunamos un bocadillo’. Y yo: ‘pero qué será eso’”, comienza Aner en el vídeo, mostrando lo extendido que está el consumo del bocadillo. “Ahora que tengo ya varios años de vivir aquí en España no saben qué cosa más sabrosa es comerte un bocata”.
Tal y como explica el hondureño, el bocadillo es una barra de pan en la que se introduce pollo, jamón, queso, salchichón... u otros ingredientes como calamares, atún o alguna verdura. Esto difiere del sándwich, que en España únicamente se utiliza para designar a la versión del bocadillo con pan de molde.
“Es algo rico, sabroso. Allá en mi país no se comen estas cosas”, alaba Aner. Además, destaca que ahora casi todos los días desayuna un bocata o un montado, “que viene siendo casi lo mismo, solo que un poco más pequeño”. “Espectacular, espectacular. La verdad es que benditos bocatas”.
Así, el hondureño señala que esta es una de las principales razones por las que le gusta tanto vivir en España, ya que su experiencia, que ya dura varios años, le ha permitido conocer aspectos de la gastronomía del país que hasta el momento no había probado: “¡Qué viva España! ¡Qué vivan los bocatas!“.
Las palabras de Aner han sorprendido a muchos españoles, especialmente a aquellos que se han criado con el bocadillo del recreo o el de la piscina. Este ha sido el almuerzo o la merienda típica de muchos niños, tanto de embutido como de nocilla o chocolate, metiendo varias onzas entre el pan y creando una combinación dulce muy agradable.
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