
Jesús Soriano se ha erigido como uno de las figuras más conocidas dentro del sector de la hostelería en internet. Más conocido como Soy Camarero, el creador de contenido utiliza sus redes sociales (@soycamarero) como altavoz para que los trabajadores de restaurantes o bares puedan mostrar su descontento con situaciones que ocurren de forma diaria en sus puestos laborales.
Desde reseñas de clientes que critican el servicio en base a aspectos que nada tienen que ver con este hasta propietarios de los negocios que ofrecen condiciones pésimas, como jornadas laborales larguísimas, sueldos insuficientes... Son muchos los contenidos que frecuentemente Soy Camarero publica en sus canales oficiales.
Además, también son frecuentes las imágenes o vídeos que tratan de faltas de respeto por parte de los clientes o malas prácticas de los empresarios hosteleros, como demuestra una de las últimas publicaciones de Jesús Soriano.
Soy Camarero ha compartido dos capturas de una conversación mantenida con un trabajador en la que este le explica cuáles son algunas de las acciones que su jefe le obliga a hacer con el objetivo de ahorrar en costes. La explicación ha causado una gran cantidad de reacciones, ya que son muchos los que han señalado la peligrosidad de estas prácticas.

"El jefe le obliga a lavar la comida en mal estado y ponerla de tapas (hasta le hace lavar los palillos que ponen en las hamburguesas para reutilizar)“, escribe Jesús Soriano junto a las capturas de pantalla, en las que se muestran dos imágenes: una de la comida en mal estado y otra de los palillos de madera junto al resto de los cubiertos lavados. ”Esto es lo que mi jefe me hace poner en las tapas del bar. Asqueroso y angustioso. Me hace lavarlo con agua y ponerlo", señala el camarero con respecto a la comida y los utensilios, que no son reutilizables.
“Le hacía lavar los gajos de limón”
Según ha indicado en comentarios, Jesús Soriano ha guiado al trabajador “hasta inspección de trabajo para que dé los datos y pruebas y acudan”. Tal y como explicaba después, el camarero ya tenía el teléfono y el enlace web para poder poner la denuncia.
Esta situación, aunque no es generalizada en todos los negocios en los que se sirve comida, ya que pasan por controles de calidad y cuidan su servicio y productos muchos de ellos, no es única. Según han señalado diversos usuarios a través de los comentarios, se han encontrado con casos similares en sus trabajos.
“A mí me obligaban a lavar los filetes de lomo con salsa que sobraban del menú para reutilizarlos en los pepitos. También nos obligaban a recongelar cosas ya congeladas los viernes (no trabajaban los findes)”, explica uno de ellos. Otro, además, señala que “todos los restos de tapas se reutilizaban”: “Volvían a la paellera, se trituraban para hacer croquetas, un guiso... Si quería tirar algún resto, tenía que hacerlo a escondidas”.
“El dueño le hacía lavar los gajos de limón para volverlos a poner en otro vaso”, explican en otro comentario con respecto al trabajo que tuvo su hija. Tal y como destacan estos usuarios, según su experiencia y testimonio, algunos empresarios hosteleros utilizan este tipo de prácticas con el objetivo de ahorrar en coste, aunque sea mínimamente.
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