
Tras sufrir un accidente de tráfico causado por un tercero, la persona afectada tiene derecho a recibir una indemnización por los daños sufridos. Este resarcimiento económico no es uniforme: varía en función de distintos factores como la gravedad de las lesiones, la duración de la recuperación, la existencia de secuelas y el tipo de perjuicio, ya sea personal o material.
¿Qué es una indemnización por accidente de tráfico?
Se trata de una compensación económica que la víctima recibe como consecuencia de los daños provocados por un siniestro en carretera. Esta indemnización está orientada a cubrir tanto los perjuicios personales -como lesiones o incapacidades- como los materiales -daños en el vehículo o en objetos personales-. Además, se incluyen los gastos derivados del tratamiento médico, así como el perjuicio patrimonial, que abarca el lucro cesante y el daño emergente.
¿Quién paga la indemnización?
El responsable del accidente es quien debe asumir la responsabilidad del pago. En la práctica, esta obligación recae en su aseguradora, siempre que el vehículo esté cubierto por un seguro de responsabilidad civil, obligatorio por ley. Si el responsable carece de seguro, el Consorcio de Compensación de Seguros será quien abone la indemnización a la víctima y posteriormente reclame el importe al causante del siniestro.
¿Cómo se calcula?
La cuantía a percibir no es fija. Cada año, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) actualiza las cifras a aplicar para el cálculo de las indemnizaciones. La referencia es el baremo incluido en la Ley 35/2015, que clasifica los daños en cuatro grandes grupos: fallecimiento, secuelas personales o patrimoniales, lesiones temporales y perjuicio patrimonial.
Uno de los elementos más utilizados en la práctica es la tabla que establece el importe por cada día de baja médica. Según la resolución publicada por la DGSFP el 12 de marzo de 2025, los valores actualizados, con un incremento del 2,8% respecto al año anterior, son los siguientes:
Es importante destacar que la tabla a consultar debe ser la correspondiente al año en el que se ha resuelto la lesión, no necesariamente la del año del accidente.
Procedimiento para reclamar
Para iniciar el proceso, la víctima debe presentar una reclamación a su propia aseguradora, que se encargará de remitirla a la compañía del conductor responsable. Esta entidad tiene un plazo máximo de tres meses para responder con una oferta motivada, aceptando cubrir los daños, o con una respuesta motivada, en caso de rechazar la indemnización.
Si existe acuerdo, el pago suele efectuarse en un plazo de uno o dos meses tras el alta médica. Si el conflicto llega a juicio, el proceso puede alargarse hasta medio año.
¿Qué daños se indemnizan?
La legislación vigente distingue entre daños personales (lesiones, secuelas, muerte) y materiales (vehículos, objetos, etc.). Además, se consideran otros elementos como los gastos médicos, los desplazamientos o los perjuicios económicos por baja laboral.
Cada caso debe ser evaluado individualmente, y para determinar la cantidad final se deben aportar pruebas médicas, facturas y documentación que justifique los gastos y daños reclamados. La indemnización recibida por accidente de tráfico no tributa en la declaración del IRPF, según la normativa fiscal vigente. Se considera una compensación por un daño sufrido, no un ingreso.
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