Un conductor de autobús agredido violentamente por un pasajero, a punto de ser despedido por no respetar las normas de seguridad: “¿Dónde está el apoyo?”

La empresa subraya que “en ningún momento un profesional en contacto con el público debe ponerse en peligro frente a un viajero hostil”

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Autobús volante
Imagen de archivo de un autobús en Francia

Un conductor de autobús en Francia ha recibido una notificación de la dirección de su empresa para asistir a una reunión disciplinaria que podría derivar en su despido, días después de estar de baja por haber sido agredido violentamente por un pasajero.

Según una información del diario Le Monde, la empresa abrió un procedimiento sancionador contra Jean-Christophe Colombo por haber abandonado su puesto de conducción y enfrentado directamente a su agresor, vulnerando las normas internas de la empresa.

El incidente ocurrió cuando Colombo, al volante de su autobús en la parada Vaclav-Havel, solicitó educadamente un saludo a un joven pasajero que subía al vehículo. La situación escaló rápidamente: el conductor fue insultado y, tras salir de su cabina para pedirle al joven que descendiera, recibió un golpe que le provocó lesiones graves.

“Falta de apoyo institucional"

El parte médico inicial estableció ocho días de incapacidad temporal de trabajo (ITT), aunque la gravedad de las lesiones aumentó tras confirmarse la ruptura de dos ligamentos en el hombro, lo que obligó a Colombo a someterse a una operación el 28 de mayo. El propio conductor relató a Le Monde su reacción al recibir la carta de la empresa mientras regresaba de la clínica: “Recibir esto cuando estoy intentando recuperarme y probablemente estaré de baja varios meses… es bastante indecente”, expresó.

El conductor, que también es delegado sindical de la CFDT, manifestó su desconcierto ante la falta de apoyo institucional: “Aunque conozco el reglamento, reaccioné como un ser humano. Y hoy, psicológicamente, es muy duro. ¿Dónde está el respaldo cuando se actúa así?”, cuestionó.

Por su parte, la dirección de la operadora Keolis Burdeos Métropole Mobilités defendió la apertura del procedimiento disciplinario. El director general de la empresa, M. Perrier, citado por Le Monde, explicó que el acompañamiento al empleado el día de la agresión fue completo y que incluso la víctima lo reconoció en una carta. No obstante, subrayó que “en ningún momento un profesional en contacto con el público debe ponerse en peligro frente a un viajero hostil”.

La empresa argumenta que el protocolo es activar el botón de alerta

El protocolo interno establece que los conductores no deben abandonar su puesto de conducción y deben activar el botón de alerta de seguridad para que el equipo de intervención acuda, lo que ocurre en un promedio de ocho minutos. El directivo recordó el caso ocurrido en Bayona hace cinco años, cuando un conductor de autobús perdió la vida tras ser agredido por un pasajero al exigirle que respetara las normas del transporte.

Un autobús con 60 pasajeros de Inditex sufre un grave accidente en la autopista C-32 de Barcelona.

Según detalló Le Monde, la empresa sostiene que estas reglas existen “ante todo para proteger a nuestros conductores”. En cuanto a la fecha de la convocatoria disciplinaria, el director general de la operadora de buses explicó que el plazo de dos meses tras los hechos responde a la normativa vigente. Añadió que “es totalmente posible acordar otra cita, algo que el señor Colombo no ha solicitado”. El conductor acudirá a la reunión acompañado por el secretario nacional de su sindicato.