
Joshua Addyman, un joven británico de 29 años, compró en 2019 una tarjeta de rasca en una tienda de barrio en Londres sin saber que acababa de ganar el premio gordo: más de 4 millones de euros. Sin embargo, jamás llegó a cobrar esa fortuna. Y no porque renunciara a ella ni por haberla extraviado, sino porque fue víctima de un robo que lo dejó completamente al margen de esta historia, que parece sacada de una película de ficción.
El billete ganador fue adquirido utilizando sus datos bancarios, pero no por él, sino por otros dos individuos que habían robado su tarjeta de débito. Mientras Joshua seguía con su vida cotidiana, los ladrones trataban de reclamar el premio sin levantar sospechas. Lo que no sabían es que la operación fraudulenta estaba bajo investigación policial.
“Ya me habían robado la tarjeta antes, así que me pregunté por qué era para tanto”
Los hechos ocurrieron tras el robo de la tarjeta bancaria de Joshua, quien no supo nunca que esa información se había usado para adquirir una tarjeta de lotería premiada. En declaraciones recogidas por Birmingham Live, explican que dos hombres, Jon-Ross Watson y Mark Goodram, utilizaron la tarjeta de débito robada para comprar el boleto en cuestión. El premio, valorado en 4 millones de libras esterlinas, equivalente a más de 4,6 millones de euros, fue bloqueado antes de que los delincuentes pudieran cobrarlo.
Mientras los investigadores desenredaban la trama, nadie se acordó de informar a Joshua de la magnitud del caso. “Nadie me dijo nunca que era porque alguien ganó 4 millones de libras”, declaró, añadiendo que “ya me habían robado la tarjeta antes, así que me pregunté por qué era para tanto, y nadie me lo explicaba nada”.
El caso se hizo muy mediático en el Reino Unido, cuando se conoció que los autores del intento de estafa, apodados por la prensa como los Blotto Louts, habían presentado el billete ganador con la intención de cobrar el premio. La operadora de la Lotería Nacional, al detectar irregularidades en la forma de pago, inició una investigación interna que más tarde fue asumida por la policía.
“Hasta les llegué a preguntar: ‘Hola, ¿para qué es esto?’ Y simplemente me ignoraron”
Durante la investigación, la Policía de Greater Manchester se puso en contacto con Joshua, pero este afirmó que nunca le explicaron claramente el motivo del interés. “No paraban de llamarme, incluso enviaron a la policía a mi casa. Pero yo decía ‘no voy a ir a Manchester a decir que no sé lo que está pasando, porque no sé nada’”, explicó.
Incluso cuando fue citado formalmente para declarar ante un juzgado, continuaba sin tener información completa: “A finales de 2020, me pidieron que fuera al juzgado e incluso en ese momento seguía sin tener ni idea. Hasta les llegué a preguntar: ‘Hola, ¿para qué es esto?’ Y simplemente me ignoraron”.
El joven ha asegurado que, de haber sabido la naturaleza del caso, habría estado dispuesto a colaborar. “Habría cooperado más si me hubieran dicho lo que pasaba. Lo único que me dijeron fue que me habían robado la cartera, y pensé que estaban exagerando”.
El contexto de la pandemia también influyó en su decisión de no acudir físicamente a declarar. “Esto fue justo en el momento álgido del Covid, no quería ir a un juzgado lleno de gente solo porque me habían robado la tarjeta”.
“Llevamos a cabo una investigación completa sobre un caso de fraude por falsa representación”
Los dos implicados en el fraude fueron finalmente condenados por falsedad en la representación. Un portavoz de la policía de Greater Manchester declaró en su momento que “llevamos a cabo una investigación completa sobre un caso de fraude por falsa representación que dio lugar a dos hombres que recibieron penas privativas de libertad”.
Además, Joshua Addyman nunca llegó a recibir compensación por el intento de fraude que lo involucró de forma indirecta, ni por el hecho de que el boleto ganador fue adquirido con sus datos personales. El premio tampoco fue entregado a los delincuentes, por lo que la cuantiosa suma permanece, de momento, sin dueño oficial.
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