
Rojo, amarillo, azul, verde, negro... El color del bañador que se elige para nadar importa y puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en caso de un accidente en el agua. Así lo ha explicado el enfermero y divulgador Jorge Ángel, conocido en redes sociales como @enfermerojorgeangel, que afirma que este pequeño detalle del traje de baño “puede significar segundos de vida en caso de accidente”. A unos meses de que empiece la temporada de playas y piscinas, conocer cómo interactúa el agua con el color del traje de baño debe ser un factor a tener en cuenta antes de renovar el vestuario.
Jorge Ángel, que utiliza plataformas como TikTok para compartir contenido educativo, explica en un reciente vídeo que ciertos colores son más visibles que otros bajo el agua, lo que podría facilitar el rescate de una persona en peligro. “Yo esto lo pondría hasta como normativa”, afirmó en uno de sus videos, que ya acumula más de cuatro millones de visualizaciones.
De acuerdo con el enfermero, el agua actúa como un filtro natural que altera la percepción de los colores, haciendo que algunos se camuflen con el entorno, ya sea en piscinas o en el mar. Esto supone un riesgo añadido en situaciones como ahogamientos, pues dificultan a los profesionales localizar a la persona en el agua.
¿Qué colores se ven peor?

El video del enfermero se basa en el estudio de la compañía Alive Solutions, especializada en seguridad acuática, entrenamiento y evaluación de riesgos. Esta empresa probó 14 bañadores diferentes en una piscina y en un lago para saber cuáles se veían mejor desde la superficie. Los resultados de su investigación mostraron lo mucho que cambiaba la percepción del color al ojo humano debajo del agua: el rosa, rojo y naranja se vuelven más rojizos y oscuros, el blanco se convierte en azul claro ante el ojo humano y desaparece cuanto más distancia existe, el negro se veía más grisáceo...
Los de mayor longitud de onda, es decir los colores cálidos, son los que antes se camuflan con el agua. Así, rojos, naranjas y amarillos se ven peor a grandes profundidades. A partir de los 30-35 metros de profundidad todo empieza a tener una dominante azul. Tampoco son recomendables los bañadores en tonos azules o verdosos, pues “se puede perfectamente mimetizar con el agua y a la hora de un rescate es mucho más complicado ver a la víctima”, explica Jorge Ángel.
Por esta razón, aconseja optar por trajes de baño en tonos llamativos, como los colores fosforescentes, que son más fáciles de detectar en caso de emergencia. Amarillo neón, el verde neón y el naranja neón fueron los que mejores resultados obtuvieron en el estudio de Alive Solutions, aunque podría valer cualquier bañador que tuviese colores brillantes y que contrasten con el agua.
Aunque algunos usuarios han señalado que estos colores no son los más estéticos, muchos han agradecido la información y han manifestado su intención de seguir el consejo. “Mis hijos siempre van con bañadores con colores neones! No solo les ves en el agua, si no también en la playa”, comentó una espectadora del video.
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