El caso del polémico cierre del restaurante de la familia Bardem hace más de 10 años: pérdidas económicas y 11 personas sin trabajo

La “Bardemcilla”, situado en Chueca, cerró con disputas por los ERE a sus empleados

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Pilar y Javier Bardem
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Pilar y Javier Bardem (EUROPA ESPAÑA SOCIEDAD EUROPA PRESS REPORTAJES)

La familia Bardem es conocida por su influencia inigualable en el cine español. En la actualidad, Javier Bardem es su cara más conocida, gracias a sus diversas actuaciones en Hollywood, que le llevaron a ganar un premio Oscar en 2007.

Unas raíces vinculadas al mundo audiovisual y cinematográfico, y un apellido muy presente en los medios de comunicación. Sin embargo, también tienen una faceta empresarial no tan conocida. Desde el ámbito de la producción de entretenimiento, con Pingüin Films o Pura Ficción, a la hostelería.

El conocido restaurante de los Bardem, la “Bardemcilla”, cerró en el año 2013, generando una gran polémica y misterio en torno a sus motivos. Varios trabajadores perdieron sus trabajos y la repentina decisión sorprendió a muchos.

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Los motivos tras el cierre

En marzo de 2013, la familia Bardem hizo oficial la clausura definitiva de su restaurante. La “Bardemcilla” se encontraba en el popular y creciente barrio madrileño de Chueca.

La encargada del establecimiento era Mónica Bardem, hermana de Carlos y Javier y, por tanto, hija de Pilar. Era la única administradora, aunque contaba con un equipo a su alrededor. El día que comunicó el cierre a sus trabajadores explicó que el local arrastraba “pérdidas prolongadas desde hace dos años”.

Más adelante, los Bardem emitieron un comunicado para explicar lo sucedido y trasladar sus motivos. En este documento afirman que no se debe a una bajada de los beneficios, sino a las “reiteradas pérdidas obtenidas” y a “los nulos recursos económicos propios para asumir la estructura de gastos”.

Por ello, Mónica Bardem decidió comunicar a sus socios y familiares la imposibilidad de rentabilizar el proyecto. Aseguró que era una situación insostenible, y que era el momento de cesar la actividad, lo que entendieron sus hermanos y acordaron el cierre.

La polémica por los ERE

Las críticas llegaron cuando se supo que los trabajadores no recibirían el proceso del Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Según las distintas informaciones, Mónica Bardem habría presentado un ERE sin consultarlo con sus socios.

Los hermanos, implicados económicamente en el restaurante, paralizaron el proceso, defendiendo que su aprobación del cierre no incluía los expedientes a los empleados. La familia emitió un nuevo comunicado, donde aseguraba que no estaban dispuestos a realizar este proceso.

Indicaron a la administradora que retirara los ERE y se liquidaran las indemnizaciones a los 11 trabajadores que perdían su empleo. En su comunicado, aseguran que estas cantidades ya superaban lo obligatorio por ley.

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Finalmente, la familia tuvo que desembolsar 85.000 euros más de lo previsto, cuando llegaron a un acuerdo para el despido de los trabajadores. Cobraron 35 días por año trabajado, frente a los 20 iniciales, y la nómina del mes de marzo, que no les habían pagado.

El caso siempre ha dejado muchas incógnitas, como las acusaciones a Mónica Bardem de pagar en negro, o las declaraciones de un trabajador que aseguraba que se les comunicó el cierre con una nota en la cocina. Las diferencias con cómo afrontar el despido por parte de los hermanos provocó una oleada de críticas hace más de una década.