
Durante mucho tiempo, la infanta Cristina ha estado a medio camino entre Ginebra, donde se instaló hace ya 10 años, y España, tanto por motivos profesionales como personales. Sin embargo, desde el pasado mes de octubre, la hermana de Felipe VI se encuentra mucho más unida a nuestro país. Casi un año después de su divorcio con Iñaki Urdangarin, la royal española recompró el primer piso en el que vivió con el exduque de la Palma tras su boda y el que fue su domicilio familiar durante sus primeros años de casados.
El inmueble se encuentra ubicado en Barcelona, ciudad en la que también vive su hijo Pablo Urdangarin, quien desde hace un tiempo está instalado en la región catalana. Precisamente, el primo de la princesa Leonor ayuda en gran medida a su progenitora en las obras de la reforma del piso, situado en avenida Pedralbes.
Cuando el segundo hijo del exjugador de balonmano tiene tiempo libre, acostumbra a visitar las obras del inmueble de su madre, según revela Vanitatis. De acuerdo con la información del ya citado medio, la casa se encuentra en remodelación desde el pasado mes de enero. Pese a que fuentes cercanas a la hermana de la infanta Elena aseguran a la publicación que las obras no son de gran envergadura, lo cierto es que algunos de los obreros que están trabajando afirman que, incluso, han tirado algunas paredes.

Y es que, según manifiestan las mismas fuentes a Vanitatis, la hija de Juan Carlos I se encuentra realizando la reforma para que alguien pueda habitarla lo antes posible. Y la persona que podría residir en la casa sería el propio Pablo. Es por ello que es habitual verle por los alrededores del inmueble, entrando y saliendo del edificio y, en definitiva, estando al pendiente de cada detalle acontecido con las obras.
Su agenda ahora incluye una parada obligatoria
Siempre que no está realizando entrenamiento o jugando en algún partido, Pablo Urdangarin se acerca al edificio. Como desde hace un tiempo ya no tiene plaza de garaje y aparca en la calle, han sido varias las personas que se percatan de su asistencia al piso. De esta manera, acostumbra a resolver las dudas a los obreros y, después, se marcha.
De los cuatro hijos de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, Pablo es el único que reside en Barcelona, razón por la que la hija de la reina Sofía ha decidido adquirir un inmueble en la localidad. Y es que también es más cómodo para ella poder viajar a la Ciudad Condal y tener un hogar donde pasar sus días, en lugar de acudir al hotel AC Marriott Victoria, donde acostumbra a alojarse siempre que viaja a la región catalana.
De esta manera, una vez que estén terminadas las obras, Pablo se mudará ahí. Y, en ese sentido, es probable que en un futuro lejano también fije su residencia en Barcelona la infanta, según aseguran las fuentes a Vanitatis. Aunque, por el momento, continuará a caballo entre Ginebra y España.
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