
Un hogar sano es un hogar limpio. La higiene doméstica reduce riesgos de enfermedades respiratorias y dermatológicas, mejora el bienestar general y crea un ambiente más seguro, ordenado y propicio para el descanso. Así bien, a la hora de llevar a cabo una limpieza en profundidad, es importante tener en cuenta cada rincón, mueble y electrodoméstico de la casa. En este sentido, el frigorífico no es una excepción.
De hecho, todo lo contrario. Es habitual que dentro de este último se caigan restos de bebida y de alimentos que, con el paso del tiempo, pueden convertirse en un foco de infecciones. De esta forma, para evitar que esto ocurra, llevar a cabo una limpieza regular se convierte en algo fundamental.
Un frigorífico sucio facilita la proliferación de bacterias y moho que pueden contaminar los alimentos y causar enfermedades. La falta de higiene también afecta la eficiencia energética, acumulando hielo en zonas no deseadas y elevando el consumo de electricidad del electrodoméstico. Así pues, a continuación se explicará cuál es la mejor forma de limpiarlo.

Cómo limpiar un frigorífico de forma correcta
Mantener una buena higiene en el frigorífico pasa por tirar a la basura todos los alimentos caducados, así como los platos que guardamos para un consumo posterior, pero que pasados unos cuatro o cinco días siguen intactos. Una vez se haya vaciado el interior de la nevera, es momento de retirar cajones, estantes y bandejas desmontables.
Estas partes, de plástico o cristal, pueden lavarse en el fregadero con agua y jabón, o en el lavavajillas si el material lo permite. Para limpiar el interior sin químicos, se recomienda hacer una mezcla de agua caliente, vinagre y detergente, con la opción de añadir bicarbonato para neutralizar olores. Esta solución se aplica con una bayeta, repasando todos los rincones. Después se aclarará con un paño limpio.
En el exterior, la limpieza depende del material. Para el acero inoxidable, es mejor limpiar en seco, en el sentido del pulido, y preferiblemente con productos recomendados por el fabricante; el vinagre puede eliminar grasa y aplicar unas gotas de aceite ayuda a restaurar el brillo. En el caso del aluminio, un limpiacristales o agua caliente con jabón neutro aplicado con un paño suave es suficiente. Para superficies exteriores estándar, será suficiente con aplicar la misma mezcla utilizada para el interior del frigorífico.
Cada cuánto hay que limpiar el frigorífico
Limpiar el frigorífico es una tarea esencial que debería realizarse al menos una vez al mes para garantizar una correcta higiene y evitar la proliferación de bacterias que pueden afectar la seguridad alimentaria. A medida que pasa el tiempo, en el interior del frigorífico se acumulan restos de alimentos y líquidos que, si no se eliminan, pueden convertirse en focos de contaminación y malos olores.
De esta forma, realizar una limpieza regular ayuda a prevenir la formación de moho en los sellos de las puertas y evita la acumulación de hielo en compartimentos donde no debería formarse. La limpieza mensual debe incluir retirar todos los alimentos, desechar los productos caducados y lavar tanto las superficies, como los estantes y cajones.
Últimas Noticias
Los agricultores españoles afirman que pierden casi 2 millones de euros al año por culpa de los jabalíes y los conejos: “Son unos monstruos”
Los mayores daños han recaído sobre los cereales de invierno y las leguminosas

Comprueba los resultados del sorteo 5 la Triplex de la Once
Juegos Once anunció la combinación ganadora del Sorteo 5 de las 21:15 horas

Los datos tomaron el control
La revolución de los datos no se limita a las fronteras internas de una empresa. También está reordenando el comercio, las cadenas globales de suministro y el acceso al financiamiento

Tribbu, la app que te paga por compartir tu coche: “Nuestra mayor competencia es que la gente vaya sola”
Los fundadores han cerrado acuerdos con el Ministerio de Transición Ecológica y la DGT para descarbonizar las carreteras

El manual de monjas barrocas para sobrevivir a los dramas del siglo XXI: “Hay toda una historia de vida conventual que tiene que ver con la rebeldía femenina”
Carmen Urbita y Ana Garriga, conocidas como ‘Las hijas de Felipe’, trasladan su exitoso pódcast al libro ‘Instrucción de novicias’. “Todo lo que te pasa a ti ya le pasó a una monja en los siglos XVI y XVII”, recuerdan



