
La ciencia avanza y descubre día tras día nuevos registros sobre el comportamiento de las enfermedades, medicamentos y del cuerpo humano. Este último es el protagonista de un nuevo descubrimiento que ha dejado atrás la anterior creencia que se tenía. En los últimos tiempos, la temperatura corporal que se estableció como lo normal era la de 36.6. Sin embargo, ahora esa cifra cambia tras los estudios y descubrimientos que se han hecho recientemente.
Así, esa cifra de los 36.6, o 37 incluso, queda en un segundo plano al haberse demostrado que esa cifra ya no sería la correcta. Esto se debe a la constante evolución del ser humano y su adaptación a un nuevo mundo lleno de cambios climáticos. Además, ese número data del siglo XIX por parte de Carl Reinhold August Wunderlich en tiempos en los que la salud podría ser peor que ahora, según indica Huffington Post. Por tanto, acorde a los últimos resultados, esa cifra es errónea: las personas ya no tenemos esa temperatura como la normal.
Aún está por definir de forma exacta
A pesar de no poderse establecer con exactitud una nueva temperatura corporal normal, se ha podido saber tras mediciones y análisis del calor corporal que la cifra ha cambiado, y no, no ha ido en aumento, sino en decrecimiento. De esa misma forma, los investigadores recalcan en que esa cifra ideal estaría ahora por debajo de la tradicionalmente aceptada.

Hay que añadir también que las mediciones van influenciadas por una serie de factores relevantes. Estos podrían ser el sexo de la persona, la zona del cuerpo en la que se ha llevado a cabo la toma de temperatura, la hora del día en la que se tomó referencia, el tiempo entre la última ingesta de alimento y la calidad del material del termómetro usado para la medición. Estos factores pueden suponer un 25% de variación de los grados normales dentro del individuo.
La investigación de Stanford
Acorde a los investigadores de Stanford, la temperatura corporal estaría cerca de los 36 grados, es decir, se habría reducido entre 0.6 y 1 grado con en el anterior estigma que se tenía. Según estos, esta disminución de grados corporales se debe a que las condiciones actuales con más favorables.
En primer lugar, el hecho que más influye es la vida moderna, en la que la nutrición es de mejor calidad que en tiempos pasados donde se estableció la anterior cifra. Más allá de esa idea, también se relaciona con el acceso a servicios sanitarios de mayor calidad y una menor exposición a factores que levan la posibilidad de aumentar la temperatura.

En el estudio, el equipo analizó cientos de miles de mediciones de los últimos 150 años, donde se concluyó que la temperatura era menor. Eso lo tiene claro, pero aún queda por establecer de forma exacta cuál es la nueva cifra a tener en cuenta en la normalidad del ser humano. Aunque pueda suponer un pequeño cambio con el pensamiento de estar ahora cercano a los 36 o incluso menos, esto supone un significativo cambio para la evolución de factores como la fiebre y otros indicadores relevantes de salud.
Últimas Noticias
El lado más personal de Raúl del Pozo: de su curiosa relación amistosa con el rey Juan Carlos a su íntimo matrimonio con Natalia Ferraccioli
El periodista dejó pinceladas de su vida entre sus columnas y la biografía ‘No le des más whisky a la perrita’

Se subastan todos los artículos confiscados en los aeropuertos de París: desde joyas de lujo por 150 euros hasta lotes de zapatos por 80 euros
La Dirección Interregional de Aduanas francesa ha organizado una gran subasta con los objetos incautados en los aeropuertos parisinos

El colchón influye en tu descanso: estas son las claves de la OCU para dormir mejor
Fíjate en estos factores antes de escoger la opción que mejor se adapte a ti

“La mayor oferta en 15 años” del Ministerio del Interior: se convocan 3.240 plazas para la Guardia Civil y 2.854 para Policía Nacional en 2026
Con esta convocatoria, que tendrá una inversión de 273 millones de euros, se espera una tasa de reposición del 125%

Un estudio alerta de la cantidad de pacientes con enfermedades crónicas que abandonan el tratamiento
Esta situación implica más recaídas, un incremento de los casos de rehospitalización y un empeoramiento de las condiciones para los pacientes

