
Cristina Pedroche siempre está en el punto de mira cuando se trata de cambios físicos. Sin embargo, las duras críticas que recibe con cada una de sus decisiones estéticas no hacen que la influencer agache la cabeza ante los comentarios.
Su reciente maternidad ha causado una oleada de opiniones sobre cómo ha cambiado su cuerpo, lo mismo que ella ha tratado de responder siempre con un discurso en el que la salud mental y la naturalidad siempre están presentes. La colaboradora de Zapeando a menudo es forzada a pronunciarse sobre lo importante que es estar en paz tanto física como mentalmente.
En esta línea, el pasado mes de mayo publicaba una foto de cuando ella era una adolescente de tan solo 18 años, acompañada de un sincero texto en el que contaba la larga historia de un complejo que le ha perseguido toda su vida y que respondía a los frecuentes comentarios que hacían sus seguidores sobre el nuevo aspecto de sus cejas.
“Siempre he tenido las cejas gorditas y me gustaba llevarlas muy definidas. Estaba obsesionada y cada vez que me veía un pelito me lo quitaba y eso al final hace que te vayas quitando algunos que no tocan”, comenzaba así la presentadora a relatar su historia con un punto de humor.
“Decidí cortarme el flequillo recto por encima de los ojos para taparlas bien y así no vérmelas y estuve cuatro meses sin quitarme ni un pelo”, una decisión que tomó, según cuenta la esposa del chef Dabiz Muñoz, a raíz de un comentario de una amiga. En el post resalta lo difícil que fue para ella pero que ahora solo se quita los que no quiere que estén, el resto los deja crecer.
“No me he hecho ningún tratamiento de nada. De vez en cuando me las he teñido para rellenar algún hueco paro ahora siempre prefiero maquillarlas”, aclaraba la influencer. “El laminado me lo he hecho también alguna vez pero leí que no era muy bueno hacerlo muchas veces porque el pelo se debilita, así que ahora me las peino yo con gomina o con algún fijador”, y a continuación ofrecía compartir en una publicación cómo lo hacía, para aquellos seguidores que estuvieran interesados en cómo consigue esa forma de cejas.
“He tenido suerte de que volvieran todos los pelitos porque a mí (que soy quien las lleva) me gustan así. Si no te gustan gordas (las cejas) no las lleves así, pero déjame que yo las lleve como quiera”, concluía la modelo con un tono bromista y despreocupado por las críticas recibidas, animando a sus seguidores a que comentaran cómo preferían ellos las cejas.
Aunque la publicación tuvo respuestas, más que negativas, ofensivas y poco respetuosas, algunas de las respuestas eran positivas. Había usuarios a favor de dejárselas crecer y otros, simplemente, de hacer lo que cada uno quiera: “Soy del team de que las personas sean libres de hacer lo que les apetezca y sean como quieran ser sin que nadie se meta en la vida de los demás”, era uno de los comentarios de apoyo que recibía Cristina.
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