40 años de sequía: el Athletic de Bilbao busca una nueva Copa... mientras los políticos temen que le robe protagonismo a su ‘partido’ electoral

El club bilbaíno busca ganar frente al Mallorca en el torneo donde una vez fue ‘rey’, pero en el que no logra la victoria desde 1984

Guardar
Nico Williams y su hermano
Nico Williams y su hermano Iñaki, en una foto de archivo. (Luis Tejido/EFE)

Michael Jackson publica Thriller, Jordi Pujol triunfa en las elecciones catalanas, Ronald Reagan es reelegido presidente de Estados Unidos, tres cosmonautas regresan a Unión Soviética tras permanecer 237 días en órbita, batiendo el anterior récord, hay guerra en Medio Oriente, escándalos de corrupción en España... y el Athletic Club gana 1-0 al Barcelona en la Final de la Copa del Rey.

Todo esto pasó en 1984, la última vez que el club bilbaíno se alzó con la victoria en este torneo. Fue su título copero número 23, y dio paso a una época en la que el club se autodenominó “el Rey de Copas” y vendió miles de bufandas y camisetas con ese título... hasta que el Barcelona le superó en 1998.

Aquella final de 1984 no fue precisamente vistosa. Aunque jugaron nombres que han pasado a la historia -Maradona, Schuster y Marcos frente a Goikoetxea, Sarabia o Zubizarreta-, el partido acabó en una batalla campal. Tras una bronca entre Chato Núñez y Maradona, el bilbaíno le hizo un corte de mangas al argentino y éste respondió con un cabezazo. Miguel Sola, un suplente, al tratar de mediar, se resbaló y recibe un rodillazo que le provoca una conmoción cerebral. “Es el peor final posible, una desgracia para el fútbol. Se están agrediendo jugadores de ambos equipos y esto forma parte de un espectáculo lamentable”, dijo José Ángel De la Casa en TVE, según recoge un reportaje de Eurosport. Tras diez minutos de confusión, puñetazos, patadas y empujones, la policía logró separarlos. “Esto es una puta vergüenza”, gritó Javier Clemente, el técnico del Athletic que ese año ganaría también la Liga.

Te puede interesar: El Athletic repite por tercera vez y el Mallorca se estrena en la novena final en Sevilla

En esta ocasión, el partido se espera igual de intenso, pero menos sangriento. De momento, Sevilla -la sede de la final- se ha inundado ya de cerca de 100.000 seguidores de ambos equipos -la inmensa mayoría del club rojiblanco, aunque también hay miles del Mallorca-. En la tarde del sábado, sin embargo, en el casco histórico de la ciudad se ha producido un enfrentamiento entre seguidores de ambos equipos, con un intercambio de bengalas y el lanzamiento de sillas de las terrazas, que hizo que la policía tuviera que intervenir.

Los políticos, en vilo

Mientras tanto, hay algunos en el País Vasco que seguirán el partido con expectación por otros motivos. Los políticos, en plena campaña electoral, anticipan que una victoria del Athletic les obligará a reorganizar sus campañas. La salida de la famosa gabarra, de lograrse la victoria, está prevista para el próximo jueves, a lo que se sumarán numerosos festejos y celebraciones a lo largo de toda la semana.

No será momento para mítines ni confrontaciones políticas, lo que frenará una campaña en la que sigue todo en el aire: de cara a las elecciones del 21 de abril, PNV y Bildu están en empate técnico, pero cerca del 40% de las personas aún no tiene decidido su voto. Para los políticos, captar la atención de la sociedad en medio de la euforia deportiva será imposible.

Te puede interesar: Cientos de aficionados acuden a Lezama para despedir el autobus del Athletic

¿Y qué es la gabarra?

El símbolo tradicional de las victorias del Athletic de Bilbao, que lleva 40 años acumulando polvo, es una embarcación que fue construida en 1960 en los Astilleros Celaya tras un encargo del Puerto Autónomo de Bilbao. La tradición, si puede llamarse así, viene de 1983, cuando en la última jornada de Liga el Athletic aún tenía opciones de ser campeón, pero el Real Madrid era favorito. El presidente del club, Pedro Aurtenetxea, y un miembro de su directiva, Cecilio Gerrikabeitia, basándose en una canción popular que dice “Por el río Nervión bajaba una gabarra”, prometieron que, si se daba la victoria, el Athletic remontaría la ría en la Gabarra. Y así ocurrió.

El año siguiente, la gabarra volvió a salir en Bilbao, en lo que parecía el inicio de una época de triunfos deportivos. Y sin embargo, la embarcación no ha vuelto a subir por la ría. Los aficionados del Athletic esperan que hoy, por fin, termine esa mala racha.