Qué pasa con la herencia si no es posible localizar a uno de los herederos

Esta situación no solo plantea un desafío logístico sino también legal, afectando el proceso de adjudicación de la herencia y planteando interrogantes sobre los pasos a seguir

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Testamento y herencia. (Getty Images)
Testamento y herencia. (Getty Images)

La gestión de una herencia puede encontrarse con diversos obstáculos, siendo uno de los más complejos la imposibilidad de localizar a uno o más herederos. Esta situación no solo plantea un desafío logístico sino también legal, afectando el proceso de adjudicación de la herencia y planteando interrogantes sobre los pasos a seguir.

Cuando un heredero se encuentra en paradero desconocido, el Código Civil ofrece un marco legal para abordar esta situación. Se considera ausencia legal cuando una persona desaparece de su domicilio sin dejar rastro durante un año. Esta declaración puede ser promovida por el cónyuge, parientes consanguíneos o el ministerio fiscal. En el caso de que se necesite repartir una herencia y uno de los herederos no pueda ser localizado, será necesaria una denuncia que indique esta situación, procedimiento que puede ser iniciado por los demás herederos si la familia no lo ha hecho previamente.

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Con el tiempo, si la ausencia se prolonga, puede llegar a declararse el fallecimiento del heredero ausente. En tal caso, serían sus propios herederos, como hijos, cónyuge o ascendientes, quienes tomarían su lugar en la herencia. Si se establece oficialmente la ausencia legal, el heredero no localizable debe ser representado por un sustituto como su cónyuge, hijo de mayor edad, ascendiente más cercano o hermanos. Si no fuera posible, un juez determinará a la persona adecuada para esta labor. La aceptación de la herencia, entonces, recaerá en estos representantes.

En situaciones donde se conoce el paradero del heredero pero este no responde sobre la aceptación de la herencia, se distinguen dos escenarios: con testamento y sin él. Sin testamento, bastaría con una reclamación por otro heredero; con testamento, se requiere el consentimiento de todos los herederos, ya sea de forma expresa o tácita.

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La aceptación de la herencia no puede considerarse rechazada a menos que se repudie expresamente, manteniéndose abierta la posibilidad de que el heredero ausente reclame posteriormente su parte. No hay un plazo definido para la aceptación de herencias, pero si después de 30 años el heredero sigue sin aparecer, sus propios herederos pueden aceptar la herencia en su lugar.

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Implicaciones fiscales

La ley también considera las implicaciones fiscales de esta situación. Si un heredero no acepta la herencia, puede ser sancionado seis meses después, aunque esto no impide que los demás herederos acepten su porción respetando el plazo de seis meses establecido por la Administración tributaria para la liquidación del impuesto de sucesiones y donaciones.

El Código Civil, en su artículo 183, aborda la ausencia legal, permitiendo solicitar la declaración judicial bajo ciertas condiciones, tales como la desaparición de la residencia habitual, la falta de un representante legal o la existencia de negocios urgentes. Los plazos para solicitar dicha declaración varían según la situación.

En resumen, la ausencia de un heredero plantea desafíos significativos en la adjudicación de una herencia. A través de representación legal y la posibilidad de declarar la ausencia o fallecimiento, se busca garantizar que el proceso pueda continuar, aunque esto puede implicar procedimientos adicionales que retrasen la partición de la herencia. Este marco legal pretende equilibrar los derechos de todos los involucrados, asegurando que los bienes del difunto se distribuyan de manera justa, incluso en circunstancias complicadas.