
Los bienes y derechos de una persona fallecida se convierten automáticamente en su legado. Esta herencia puede acabar en manos de los hijos, la pareja o incluso los nietos de la persona causante, aunque también se puede donar un porcentaje a cualquier organización sin ánimo de lucro. El reparto del patrimonio y las propiedades puede prorrogarse durante varios meses, sobre todo cuando existen desavenencias entre los herederos. De hecho, la transmisión no es automática en ninguno de los casos y debe sortear un proceso de trámites burocráticos que puede dilatar de forma excesiva la operación.
Cada herencia es un mundo, por eso no siempre se puede generalizar con este tipo de procedimientos. En algunos casos, la transmisión lleva implícita alguna deuda y en otros los descendientes no consiguen ponerse de acuerdo para el reparto. Aunque no es demasiado habitual, los herederos legítimos, a veces, también retrasan el momento de aceptar la parte del testamento que les corresponde. Esto es lo que se conoce como herencia yacente, una condición que puede extenderse durante varias décadas.
La herencia yacente es una de las fases de la sucesión, que comienza cuando la persona causante fallece. Este estado se mantiene mientras ninguno de los herederos legítimos reclama los bienes o derechos que le corresponden, de modo que, durante este período, no existe ningún titular para el patrimonio en cuestión. En definitiva, este es el estatus que adquiere una herencia cuando todavía no ha sido repartida. Las propiedades, las acciones y todos los activos se quedan sin dueño, aunque la duración de este estado tiene fecha de caducidad.
Te puede interesar: El riesgo de la aceptación pura y simple de la herencia: cuidado con las deudas
¿Cuándo puede durar una herencia yacente?
Las herencias yacentes tienen una duración variable que depende del tiempo transcurrido entre el fallecimiento de la persona causante y la aceptación o renuncia del botín. La legislación española no dice nada sobre el tiempo máximo que puede perdurar esta fase, pero sí que establece un plazo por el que cualquier herencia prescribe: 30 años desde su fecha de apertura, que coincide con el día de la defunción del testador. Cuando nadie reclama los bienes, la herencia pasa a manos del patrimonio del Estado.
Esta situación se produce cuando los herederos desconocen la existencia de la herencia, cuando no hay rastro del testamento o cuando aparecen deudas de por medio. En cualquier caso, los descendientes pueden reclamar una herencia yacente siempre que esta se encuentre todavía en el plazo legal de 30 años desde el fallecimiento de la persona causante. Lo que deben hacer es solicitar la apertura del testamento y presentar una demanda para pedir la concesión de los bienes correspondientes.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
El restaurante de Valladolid premiado por una receta de torrija salada: “Está basada en unas patatas a la importancia”
El restaurante Azul Mediterráneo ha ganado el primer premio en la categoría de Torrija Salada en el I Concurso Nacional ‘La Mejor Torrija de España’

La tarta de queso madrileña que ha conquistado a la Guía Michelin: “Utilizamos un toque de azul y de Idiazábal; tiene poco azúcar y no empalaga”
La guía gastronómica francesa ha recorrido España probando algunas de las mejores tartas de queso servidas como postre en los restaurantes

Resultados del Sorteo 4 Super Once: ganadores y números premiados
Con las loterías de Juegos Once no sólo tienes la oportunidad de ganar millones de euros en premios, sino que parte del dinero recaudado va para beneficios sociales

El ‘Financial Times’ dice que España es “un ejemplo a seguir” en la gestión de la crisis petrolera por la guerra de Irán: “Su rápido despliegue de renovables frena las facturas”
En lo que va de año, el precio de la electricidad en España ha alcanzado o superado el coste medio de la electricidad generada con gas solo el 15% del tiempo. En Italia, esa cifra ha sido del 89%, según el medio británico
Termina el juicio de Marius Borg, el más mediático de la historia reciente de Noruega: lo consideran culpable de 40 delitos a la espera de sentencia
Tras las múltiples sesiones en el Tribunal de Oslo, la Fiscalía pide siete años y siete meses de cárcel, aunque el hijo de Mette-Marit recibirá su sentencia aproximadamente en mayo



