La investigación por el siniestro en el Centro Histórico de San Salvador permanece abierta

Las revisiones en las estructuras afectadas y la búsqueda de indicios sobre el origen, la causa y la fuente del fuego avanzan, con especial atención a factores como instalaciones eléctricas deterioradas y materiales combustibles almacenados en el lugar

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Las instalaciones eléctricas antiguas e
Las instalaciones eléctricas antiguas e improvisadas en el edificio afectado elevaron el riesgo de cortocircuito y facilitaron una rápida propagación del fuego, según los bomberos. (Imagen destacada)

Estamos recabando toda la información relacionada a la fuente, la causa y el origen”, afirmó el director del cuerpo de Bomberos, Baltazar Solano, al describir el proceso de investigación tras el incendio ocurrido en la 8a. Calle Oriente, entre 4a. y 6a. Avenida Sur, en el Centro Histórico de San Salvador.

Desde la primera llamada de emergencia, el equipo comenzó la recopilación de videos y diversas pruebas para identificar con precisión qué generó el siniestro.

Solano explicó, en radio YSKL, que el objetivo es determinar con claridad cuál fue el origen, la causa y la fuente que provocó el incendio. Aunque cuentan con algunas evidencias iniciales, la pesquisa sigue activa y requiere una revisión exhaustiva de las instalaciones afectadas.

El funcionario recalcó que hasta que la investigación no concluya, la institución se mantiene alerta ante cualquier hallazgo que permita esclarecer los hechos.

Instalaciones eléctricas antiguas y riesgo estructural

En el inmueble siniestrado predominaban instalaciones eléctricas muy antiguas y, en muchos casos, improvisadas. Solano advirtió que existen cables de capacidad inferior a la necesaria, lo que incrementa el riesgo de cortocircuitos y facilita la propagación del fuego, especialmente en construcciones de madera.

El director resaltó: “Ahí tiene que ver mucho, sin duda, la electricidad, los cortocircuitos”. Cuando un cable incendiado entra en contacto con paredes y techos de madera, el fuego puede avanzar “de manera automática” por toda la estructura.

El edificio afectado era una construcción antigua, con paredes y pisos de madera y bahareque. Este sistema tradicional de varas de castilla y tierra pierde rápidamente su capacidad portante ante el calor, lo que puede causar el colapso de la estructura en minutos. Solano aclaró que tanto las paredes portantes como las de cerramiento pueden ceder con rapidez ante un incendio.

Materiales inflamables y propagación acelerada

En el inmueble funcionaban varios locales comerciales, como comedores y talleres, que almacenaban solventes, thinner, tintas, telas y gas propano. La combinación de estos materiales, junto a la madera de la estructura, generó una carga de fuego muy alta. Solano explicó que los combustibles sólidos requieren alcanzar el estado gaseoso para inflamarse, mientras que líquidos y gases como el thinner o la gasolina se encienden al instante con una chispa, provocando deflagraciones. “Había cualquier cantidad de productos combustibles e inflamables, lo cual facilitó la velocidad de propagación de una manera sorprendente”, subrayó.

El incendio en la 8a.
El incendio en la 8a. Calle Oriente del Centro Histórico de San Salvador movilizó a los bomberos desde las 3:59 a. m. tras la alarma por un siniestro de nivel tres. (Foto cortesía Secretaría de Prensa).

El incendio fue clasificado como nivel tres, la máxima categoría en el manual de procedimientos del cuerpo de Bomberos, dada su magnitud y complejidad. Solano remarcó que la respuesta fue inmediata: la primera unidad partió a las 3:59 a. m. y ya estaba en combate a las 4:05 a. m. El operativo priorizó un ataque indirecto para evitar que el fuego avanzara hacia otras áreas.

Estrategia de respuesta y tiempos operativos

La dinámica del combate fue definida por la rapidez del fuego, que se propagó desde la 8a. hasta la 10a. Calle Oriente en cuestión de minutos, dificultando la contención y aumentando el riesgo para los comercios cercanos. Solano explicó que “hicimos un ataque indirecto, es decir, parando el fuego, evitamos que se quemaran locales o que se nos pasara”. El incendio fue controlado oficialmente a las 5:59 a. m., un lapso que el director calificó como “tiempo récord” dada la magnitud del siniestro.

Cinco víctimas y el peligro invisible del monóxido de carbono

La tragedia cobró la vida de cinco personas en el interior de uno de los locales. El monóxido de carbono, gas incoloro e inodoro, fue señalado como el principal responsable de las muertes. Solano explicó que este gas no activa los mecanismos sensoriales del cuerpo y se adhiere a la hemoglobina con una afinidad 200 veces mayor que el oxígeno, impidiendo el transporte de oxígeno a los tejidos. En concentraciones de 800 a 1,200 partes por millón, puede causar la muerte en minutos; los primeros síntomas suelen ser somnolencia, seguidos de paro cardíaco o daño cerebral irreversible.

Alerta amarilla: incremento de incendios y factores agravantes

El Salvador se encuentra bajo alerta amarilla por el aumento de incendios. Solano precisó que la decisión se tomó por el volumen de emergencias, más allá de las condiciones climáticas, aunque el viento ha favorecido la propagación. Entre el 1 de enero y el 15 de febrero de 2026, los incendios de maleza subieron un 71% respecto al año anterior, los forestales aumentaron un 227%, los estructurales un 46% y los de basureros un 60%. El total de emergencias pasó de 818 en 2025 a 1.350 en 2026, un incremento del 65% en seis semanas.

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A drone view of the scene of a fire in downtown San Salvador, El Salvador, February 13, 2026. REUTERS/Jose Cabezas

Esta situación obligó a reducir las licencias del personal de bomberos y a mantener a todo el equipo disponible. El director reiteró el llamado a evitar conductas imprudentes, como la quema de basura o el lanzamiento de colillas encendidas, y recomendó limpiar techos y áreas cercanas a las viviendas para reducir riesgos, ya que la vegetación seca y la acumulación de hojas pueden facilitar la propagación del fuego.

La investigación sobre el incendio en el Centro Histórico continúa abierta, con especial atención a la infraestructura eléctrica y la presencia de materiales inflamables como factores determinantes. Mientras tanto, las autoridades insisten en reforzar la prevención y mejorar las condiciones de seguridad en las edificaciones antiguas del país.