Aunque estaba todo dado para que los bonos en dólares repuntaran de manera significativa a lo largo de abril, finalmente quedaron muy a mitad de camino. Incluso la semana pasada se esperaba que el riesgo país volviera a perforar los 500 puntos básicos, pero sucedió todo lo contrario: luego de varias subas consecutivas ayer quedó en niveles de 587 puntos, subiendo otro 1% y reflejando cierto desinterés por parte de los inversores.
Las continuas compras de dólares por parte del Central también en abril se constituían como un elemento significativo para un repunte de los bonos. La entidad ya lleva adquiridos casi USD 2.400 millones en el mes y las reservas brutas quedaron a punto de superar los 46.000 millones de dólares.
PUBLICIDAD
El mercado venía pidiendo de manera insistente con la compra de dólares por parte del Central y al mismo tiempo transitar el camino de acumulación de reservas. Pero los esfuerzos oficiales por ahora no fueron suficientes. Aunque el BCRA lleva comprados más de USD 6.800 millones, los bonos no hay reaccionado con la fuerza que se esperaba.
Pero había otros elementos que se dieron en abril que sostenían el optimismo. Por ejemplo, un clima mucho mejor en Wall Street, ante la tregua alcanzada en el Golfo Pérsico, aún cuando sigue casi totalmente cerrado el estrecho de Ormuz. La mejora de los activos financieros, incluidos los de mercados emergentes impactó solo parcialmente en los bonos en dólares. Y en los últimos días incluso retrocedieron buena parte de lo que habían mejorado en las primeras semanas del mes.
PUBLICIDAD
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, aseguró que “los bonos soberanos en USD volvieron a caer y llevan así 7 ruedas consecutivas de contracciones. Si bien el BCRA continua comprando dólares en el MULC, el mercado parece prestar atención también al horizonte de vencimientos remanentes en este año y en 2027”. “También da la sensación -indicó- que esperaba una emisión internacional para testear el apetito por riesgo argentino”.
La semana pasada el Gobierno anunció un acuerdo con el Banco Mundial para obtener garantías para futuros créditos a favor de Argentina. Esa noticia hizo subir la cotización de los bonos ante una mayor certeza de financiamiento de cara a los vencimientos que se presentan en 2026 y 2027. Por ahora no hubo, sin embargo, mayores avances.
PUBLICIDAD
De a poco el calendario electoral empieza a ser mencionado por los analistas. Desde Grupo SBS señalaron que “las variables tales como el empleo privado registrado, los salarios reales privados registrados y la heterogeneidad en la performance de los distintos sectores económicos serán clave para pensar en el humor social”. En ese sentido, los últimos datos de confianza del consumidor y en el gobierno difundidos por Universidad Di Tella mostraron nuevas caídas en abril, “y este tipo de indicadores irá ganando importancia a medida que transcurran los meses”.
Desde Criteria explicaron que “a diferencia de la compresión observada semanas atrás, esta semana predominó una corrección. Los bonos globales mostraron caídas sostenidas y los rendimientos volvieron a niveles de dos dígitos en los tramos largos, mientras que el riesgo país se desplazó hacia la zona de 580 puntos básicos”.
PUBLICIDAD
“Lo más relevante es que esta corrección se dio a pesar de la continuidad en la acumulación de reservas. Es decir, empieza a debilitarse la relación directa entre compras del BCRA y compresión del riesgo soberano. Parte de esta dinámica -agregaron- responde a un contexto internacional algo menos favorable para emergentes, pero también refleja factores locales: mayor volatilidad cambiaria y señales de deterioro en variables reales”.
En paralelo, el financiamiento externo, tanto soberano como sub-soberano y corporativo, siguió mostrando buen acceso. Provincias como Chubut y emisores corporativos lograron colocar deuda con niveles de demanda elevados, lo que sugiere que, más allá de la corrección en precios secundarios, el apetito por crédito argentino no desaparece. En el caso del soberano, el Tesoro continuó con su estrategia de colocación de Bonares en el mercado local, buscando ampliar montos incluso en un contexto de tasas algo más altas.
PUBLICIDAD
En el frente externo, los datos conocidos durante la semana confirman que el soporte sigue siendo sólido. El balance cambiario mostró un superávit de cuenta corriente en base caja cercano a USD 1.700 millones en marzo. A esto se suman ingresos financieros relevantes que generan oferta adicional en el mercado oficial. Si bien persisten egresos por utilidades y turismo, el balance neto sigue siendo favorable y consistente con la acumulación de reservas observada.