Tras un inicio de operaciones al alza, cuando marcó $1.445, el dólar blue es negociado por la tarde con una caída de diez pesos o 0,7% respecto del cierre del viernes, a $1.430 para la venta.
El sendero de desinflación se interrumpió a mediados de 2025 y, desde entonces, la suba generalizada de los precios de la economía argentina experimentó una aceleración cuyo punto más alto se tocó en enero de este año. Si bien los principales analistas proyectan que la tendencia alcista retornaría en los meses siguientes, ponen el foco en los factores que limitan la baja de la inflación: la fuerte carga de los precios estacionales y el reajuste de los regulados.
La cotización marginal del dólar gana cinco peos o 0,3% este miércoles, a $1.445 para la venta. El blue mantiene una caída de 25 pesos o 1,7% en el transcurso de febrero.
El Banco Central informó que el 11 de febrero, los depósitos privados en dólares en efectivo se incrementaron en USD 85 millones, para terminar 37.915 millones de dólares.
Mientras que el mercado financiero retoma la actividad después del receso por Carnaval, el dólar al público experimenta una suba por segunda rueda operativa, con alza de cinco pesos o 0,4%, a $1.425 para la venta en el Banco Nación. En febrero el billete minorista exhibe una baja de 40 pesos o 2,7 por ciento.
Desde la llegada de Javier Milei al poder, Luis Caputo al Ministerio de Economía, y Santiago Bausili a la presidencia del Banco Central, quienes apostaron a la tasa y al peso obtuvieron una ganancia del 88% en dólares, lo que representa una tasa acumulativa anual del 37,1% en esa moneda. Este resultado, presentado como un logro, expone cómo la manipulación de la tasa para frenar la suba del dólar está perjudicando el desempeño de la economía real.
Detrás del movimiento interbancario, el dólar al público es ofrecido a $1.420 para la venta en el Banco Nación. El billete minorista bajó 30 pesos o 2,1% a lo largo de la semana anterior. El blue quedó ofrecido a $1.440 para la venta: en la última semana esta cotización informal avanzó cinco pesos o 0,3 por ciento.
El primer tramo de 2026 pasó con resultados satisfactorios en el plano cambiario, con abundantes compras del Banco Central en el mercado y un volumen de operaciones relevante para esta época del año. Esta debilidad cambiaria abona la expectativa de un dólar que puede seguir estabilizado en los próximos meses, factor que pesa en el objetivo oficial de reducir la inflación.
El inicio del 2026 marca un sendero de divergencia para el dólar y la inflación en la Argentina, pues mientras el primero opera hoy por debajo del precio que ostentaba al cierre de 2025, la inflación, lejos de descender, volvió a acelerarse y quedar cerca de un alto 3% mensual.
A diferencia de períodos recientes, cuando la escalada de la inflación presionaba sobre el tipo de cambio -en particular en etapas sin “cepo”-, en 2026 se observa un fenómeno opuesto: la oferta a buen ritmo permite al Banco Central absorber divisas con un tipo de cambio en baja, en un mercado que parece desacoplado de la dinámica general de precios.
Por la caída del valor del dólar y el mantenimiento de tasas de interés en niveles elevados, los ahorristas enfrentan un dilema central: aprovechar el actual precio de la divisa para dolarizarse o mantener sus inversiones en pesos en busca de retornos atractivos. La estabilidad cambiaria y la rentabilidad de las colocaciones en moneda local reabrieron la discusión sobre cuál es la mejor estrategia financiera.
La semana financiera pasó con resultados satisfactorios en el plano cambiario y ciertas turbulencias en cuanto a la evolución de acciones y bonos.